El camaleón cambia de color según la ocasión

¿Usted votaría por alguien que
cada cierto tiempo cambia sus ideologías y se acomoda según las circunstancias?
Yo, no lo haría.

Pero cada uno es libre de emitir
un sufragio. Dentro de la cámara secreta nadie nos regula u ordena a quién
debemos darle nuestra preferencia.

En la política hay individuos que
se van acomodando según la conveniencia. En más de dos décadas de reporteo me
he encontrado con numerosos personajes que les sonríen a todos y que cada
cuatro años los vemos vestirse con trajes distintos. Hay muchos casos, y usted
los podrá encontrar siempre en las papeletas. Acá en Magallanes sólo hay que
revisar quiénes se han repetido en cuanta elección hay.

Están aquellos que siempre han
renegado de los partidos políticos, pero que a la hora de las elecciones igual
se acercan a los conglomerados que antes renegaron. Y allí están, aparecen más
que la escarcha invernal.

Son los mismos que hoy le pueden
decir que son blancos, cuando ellos saben que son negros. Hay casos y casos.
Hay algunos que han traspasado de un sector ultra contrario al otro. Por
ejemplo, ¿usted entendería a un ex militante de derecha vestirse hoy con ropas
de izquierda? ¿O al revés? 

No es fácil entenderlos, pero
allí están y siempre están. Están también aquellos que en la última década han
votado por presidenciables muy opuestos y que a poco andar terminan alejándose
y peleando con todos. Además, renegando algo que públicamente han realizado. O
también están aquellos que no tienen ninguna cabida ni en la derecha ni en la
izquierda y vociferan con Marco Enríquez-Ominami, Andrés Velasco y hasta Franco
Parisi. Y si el animador Nicolás Larraín les ofreciera algo, igual lo
aceptarían.

A esos personajes es muy fácil
identificarlos. Siempre andarán hablando demás. Siempre estarán tramando algo,
para vivir a cuesta de los demás, que les terminarán financiando sus vidas
políticas que las llevan en los cafés realizando lobby para llegar a alguna
parte.

Hoy, de esos, hay muchos y lo
peor, que hay gente que igual les cree y les entrega su voto. Pero por eso se
lo digo: “No se deje engañar por aquellos que han zigzagueado por la vida”.
Esos que cada cuatro años se visten con ropas ajenas y que sólo buscan el
beneficio personal.

Alguna parte del electorado
prefiere a quienes nunca han renegado de sus ideologías. O son derecha o son de
izquierda, o bien son de centro, pero sin zigzaguear por la vida.

Acá en Magallanes hay ejemplos
también de los buenos, de esos que van por la vida de frente, sin esconder sus
ideologías y sin acomodarse, ni buscar los rayos de un tibio sol. A ellos el
electorado los termina premiando, porque son personas de una línea. Son esos
los que le hacen bien a la política, porque tienen claras sus ideologías y no
cambian de color según la ocasión.

Espero que usted no se equivoque.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS