“He pedido a todos los ministros poner sus cargos a disposición para poder estructurar un nuevo gabinete”, fueron las palabras del Presidente Sebastián Piñera ayer. Desde hace una semana se vienen anunciando una serie de medidas para bajar la presión en el estallido social que hoy completa 10 días. El primer anuncio fue la inmediata no concreción del alza de 30 pesos en el valor del Metro. Pero ello no fue suficiente y los desbordes, saqueos, vandalismo siguieron en nuestras calles. Posteriormente, la noche del martes vino el anuncio de la Nueva Agenda Social, con varias prioridades que en especial beneficiarían al adulto mayor, pero que en las siguientes horas igual mantuvieron una tensa calma en el país. Se notó un pequeño descenso de la ola de vandalismo, pero las marchas continuaron y se masificaron, prueba de ellos fue la multitudinaria de la Plaza Italia en Santiago que congregó a más de un millón de habitantes y que en las céntricas calles de Punta arenas albergó a más de 10 mil personas. Ahora, ¿Qué viene? Un nuevo gabinete que se deberá abocar a hacerse cargo de romper el modelo que provocó esta catástrofe social. Piñera deberá saber elegir muy bien a quienes van a tener que sintonizar con el desafío de construir una sociedad más justa y que sepa empatizar con la población que se ha sentido desamparada en los últimos 30 años. Es muy probable que haya una renovación generacional, porque quizás también se optará por una amplitud también política. El Mandatario tendrá que hacer algunos gestos, Chile amerita hoy una unidad nacional.