Ha
fallecido un terrorista, responsable desde la clandestinidad, de
muertes e internaciones ilegales de armas. Quien amparado en identidades
falsas, organizó atentados y coordinó acciones terroristas con el
Frente Patriótico Manuel Rodríguez, es homenajeado cuál héroe.
El
gobierno de Boric, apenas sostenido por el Partido Comunista (PC),
mantiene su línea de acción con Camila Jeannette y Nicolás, en tres
ministerios claves. En medio de una grave crisis política, económica y
social, el gobierno decreta duelo oficial de dos días para despedir a
Teillier. Boric y Bachelet le rinden honores a quien asesinó a
servidores públicos.
Boric
escribió que tomaría la posta del comunista fallecido. Las acciones del
presidente solo dividen a Chile y su descriterio llegó muy lejos,
insultando a un militar en retiro que se suicidó, olvidando que Allende
tomó esa misma decisión. Boric no tiene control de impulsos y sus
decisiones, que afectan a todos los chilenos, son irreflexivas y muchas
veces contradictorias.
Al acercarse el 11 de septiembre, Chile espera un show internacional, en el que algunos políticos progres llegarán a Chile a conmemorar la caída de Allende.
Como el gobierno de Boric pierde apoyos, desesperadamente buscan
aferrarse a un pasado fracasado, en el que Allende es el ídolo
histórico. Teillier fue uno más de esos ilusos, que nunca produjeron
nada bueno y solo buscaron el poder total, para aprovecharse del pueblo
que decían defender. El joven Boric al constatar que sus compañeros de
fechorías cometen errores, se acerca más a un partido centenario, que
sigue al pie de la letra el libreto soviético. Cuarteles y regimientos
son obligados a izar banderas en honor a un hombre que asesinó a
militares en la más completa impunidad y amparado por una justicia
injusta que persiguió a los soldados y liberó a los terroristas.
Teillier
ya debe estar con Fidel, con Chávez y el Che Guevara. Estará
compartiendo con Honecker y Jaruzelski y con todos aquellos dictadores
que sometieron a sus pueblos con el poder de las armas y el obligado
silencio de sus libertades. Teillier no podrá presenciar el fracaso del gobierno que defendió, ni un mejor Chile que construiremos entre todos.