Los
primeros meses del año no han traído buenas noticias para quienes día a
día tienen que cubrir arriendos, gastos asociados a la educación,
transporte, alimentos y otras necesidades básicas. Con un IPC de 0,7 %
en enero y de 0,6 % en febrero, los precios en Chile acumulan un alza de
1,3%.
Y el panorama se ve aún más complejo si consideramos que la inflación
acumula un 1,3% en el bimestre y un 4,5 % en 12 meses. A esto se suma la
ascendente carrera del dólar, que se acerca peligrosamente a los mil
pesos, lo cual refleja una depreciación de nuestra moneda que alcanza el
12%. En síntesis, con lo que ganamos podemos comprar menos cosas que
cuando el termómetro económico mantenía un sano equilibrio.
En
este escenario, muchos se preguntan si emprender podría ser el camino
para aumentar los ingresos; o, bien, continuar buscando mejoras
salariales como trabajadores dependientes.
Lo
cierto es que, tanto en los buenos tiempos como en los malos, las
dificultades pueden convertirse fácilmente en oportunidades.
Chile
cuenta con una veintena de acuerdos internacionales y tratados de doble
tributación con más de 60 países, es decir, si al apostar por la venta
local un emprendedor abrió la mampara al mundo de los negocios; al
exportar, podría estar tocando el timbre de la puerta principal.
Hoy
es posible crear rápidamente una sociedad anónima, una sociedad de
responsabilidad limitada o una sociedad por acciones, que es una de las
favoritas por los emprendedores porque permite comprar y vender acciones
en forma más sencilla.
Además,
al elegir el camino del emprendimiento se abren muchísimas
oportunidades de financiamiento, entre ellas, los fondos concursables de
Sercotec, que no generan deudas ni comprometen el patrimonio; o los
fondos que entrega Corfo para ideas de negocio con alto potencial
escalable.
Siempre
puede ser un buen momento para emprender, cuando se cuenta con una idea
de negocio validada y con una asesoría integral que no sólo considere
la constitución de la empresa en unos pocos días, sino también un
acompañamiento permanente que responda a cada etapa del emprendimiento.