Estamos
a casi 50 días del plebiscito de salida de una nueva Constitución. A la
hora de marcar el voto usted debe haber leído el nuevo proyecto y darse
cuenta de si las regiones extremas son más favorecidas o no que en la
actual Constitución, porque desde hace rato necesitamos que se tomen
buenas decisiones para el desarrollo de nuestra regional isla austral,
quizás con la misma visión que tuvieron nuestros pioneros en el Siglo
XIX, que con ahínco, fuerzas y esperanzas, y sobre todo con visión
futura, fueron construyendo entre hermanos de distintos soles lo que hoy
somos. Fueron haciendo la verdadera “Magallanía” de la que habla
nuestro ilustre Premio Nacional de Historia, Mateo Martinic Beros. Esa
“Magallanía”, habría que rescatarla para sacar de la modorra la falta de
ideas y decisiones con visión futura de autoridades y líderes políticos
y sociales, y que de acuerdo con las opiniones “escuchantes” faltan que
las concreten con juicios como los que plasmaron la raza magallánica, y
que no se conviertan hoy en meros funcionarios que dejan pasar los
días, claudicando al clamor de una comunidad organizada. Hoy se opta por
lo más fácil, buscando en muchos casos, sólo el desarrollo personal por
encima del comunitario. Hoy se analiza el cargo a elegir o se compara
el ofrecido con aquel otro de mejor paga. Nuestros pioneros nos
enseñaron laboriosidad, honestidad, transparencia, desarrollo común y
esfuerzo. Pongamos en práctica aquellos conceptos para un mejor vivir,
no de unos pocos, sino de todos.