Las noticias vinculadas al Royalty, de que aumentará las arcas de dinero de las municipalidades, sumado a una serie de necesidades de las personas que podrían, eventualmente, verse solucionadas con una reforma tributaria, o como le llaman ahora un nuevo “pacto tributario”, que es la misma añeja estrategia de las autoridades para cambiar de nombre a la misma política y darle un toque de marketing, como si fuera a causar una gran diferencia, es un resumen lo que hemos escuchado en el último tiempo, y siempre tiene la misma solución después de varios gobiernos, recaudar más impuestos, faltando más dinero estatal para gastar.
Las noticias sobre fallas brutales en el sistema de salud, la seguridad ciudadana, las mejoras a las pensiones, la vivienda digna, el acceso a la educación gratuita y de calidad, son sólo algunos de los temas que están en los comentarios de la población y de las autoridades. Para mejorar todo lo anterior se requiere más dinero, este recurso financiero que saldrá del bolsillo de las personas y de las empresas del país, que se verán afectadas al tener una mayor carga tributaria, que se suma a las últimas genialidades, como las 40 horas semanales y el aumento del salario mínimo, que no son malas ideas; quién estaría en contra de poder pagar más o de estar más tiempo en el hogar, claro siempre que se pueda, tal como decía la abuela.
Cada decisión que uno toma en la vida tiene consecuencias, y esto en las políticas públicas, tiene una relevancia mayor, esto afecta a los más pobres, a los que en mayor proporción son los usuarios del Estado. Qué pasaría si cada gobierno aplica y ejecuta su política de subir impuestos, me pregunto, llegaríamos a un 95% de impuestos, sería un fiasco.
Creo que debemos comenzar a decir, a visibilizar nuestro malestar y a comentar entre nosotros los votantes y que participamos democráticamente en política, que esto es insostenible en el tiempo, que debemos llevar este mensaje a nuestros representantes, que es necesario un nuevo diseño completo de Estado, una nueva forma de Gobernanza con nuestros recursos, un nuevo modelo de funcionarios públicos; procesos, instalaciones y personal con nuevos aires de eficiencia. Si bien hay grandes avances, es importante trabajar con un presupuesto nuevo, no con un presupuesto en base al año anterior, se debe dejar de lado todo lo que no suma, todo lo que no aporta. Lo que pasa es que cuando una familia se ve obligada a enfrentar una nueva demanda financiera como el pago de un crédito de su casa propia, ese dinero sale de obtenerse y restringirse de otras cosas, porque esto es lo mismo que si usted., le dice a su empleador que necesita ganar más sueldo, porque necesita cambiar el auto.
Existe la lógica de que el problema de recaudar poco no es un camino correcto al desarrollo; sin embargo, vale la pena analizar la óptica de reformular el Estado, con nuevas municipalidades, delegaciones, gobiernos regionales y servicios públicos en donde se genere más, con menos, de forma de tener más dinero en el Estado, sin sacarlo de los bolsillos ajenos; este sí es el camino al desarrollo de nuestro país, el progreso de Magallanes y de las familias chilenas.