“La
democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”
(Abraham Lincoln) Un taxista me decía hace un par de días, que él no
mira TV ni escucha noticias. ¿Para qué, si todo es falso y arreglado?
Era su explicación, que he oído a muchos. Es que nuestro pueblo chileno,
aquel para quien se supone se gobierna y por ese mismo pueblo, hace
tiempo comenzó a entender que esa es una enorme mentira. Como lo he
explicado, en Chile no tenemos democracia, tenemos elecciones, la
participación del país o pueblo real, no existen.
Por muchos años, había sido creciente el clamor de las regiones por
verdadera autonomía, ser parte efectiva de la toma de decisiones y
mejorar con ello el proceso de desarrollo, ser actores no meros
espectadores. ¿Ha notado Ud. que el tema regionalista desapareció, es
más, el país vive un cada vez más agudo centralismo?: todo es Santiago,
el gobierno central y las decisiones de las cúpulas de los partidos. Y a
nadie le importa. La verdad, en el Chile de hoy parece que a nadie le
importa nada de nada, solo sobrevivir. Hay un hastío colectivo y una
frustración muy profunda de los millones que en el día a día observamos
un país deprimido, carcomido por muchas lacras, a la deriva y sin
esperanza.
Lo
más reciente ha sido la acelerada conformación del “comité de
expertos”-que en su gran mayoría no son expertos de nada sino
políticos-que van a elaborar el proyecto de nueva constitución que al
pueblo no le importa, pero si a esa desvergonzada clase política que
decididamente perdió…la vergüenza. Sólo le interesa transversalmente y
aunque el 99% del electorado no pertenece a ningún partido, perpetuarse
en los cargos y el poder, y lo hacen aun a costa de desvirtuar sus
propias mentiras y mitos. Por ejemplo, critican que la actual
constitución es fruto de una dictadura, pero ellos designan “a dedo” a
los supuestos “expertos”, luego, actúan dictatorialmente por las normas
que ellos solos crearon. Los constituyentes a elegirse entre quienes los
partidos o sea ellos designen, serán meros comparsas para validar lo
que necesariamente será producto de otra “cocina” ya que-nadie lo
dice-en tan breve tiempo es imposible hacer nada serio a menos que
copien y peguen lo existente.
¿Y qué participación tienen las regiones? ¿Acaso hay expertos
provenientes de las regiones con residencia en ellas? Ninguno, todo se
designa y decide en Santiago. Hemos retrocedido casi dos siglos, tenemos
regiones de mentira, somos meras provincias, las anuladas regiones de
Santiago, Chile entero es provincia del nuevo orden mundial globalista.
Se está configurando en nuestro país lo que los americanos llaman
“establishment”, el sistema establecido. Todo se hace dentro de él, en
él se decide absolutamente todo. Esto en nuestro país pudo funcionar-y a
medias-en el siglo 19, pero en el actual, con el nivel cultural, las
tecnologías y las comunicaciones, será imposible, esto no se podrá
sostener. “Todo dentro de la clase política, nada fuera de ella”. Hasta
que esta clase política, transversalmente, sea desfenestrada, es una
reedición chanta del despotismo ilustrado, con la diferencia que ni
siquiera es ilustrada, ni con ayuda de “expertos” designados podrán
subsanar la incultura y frivolidad que la corroe, además de la
corrupción que les sale por los poros como al resto de la estructura del
país, permeada por quienes han usado de cargos y prebendas en provecho
personal. Estamos sufriendo simplemente un despotismo, a secas, una
tiranía de las cúpulas políticas. ¿A quién le importan las regiones?.