Una
de las discusiones que se tomarán la agenda pública dentro de las
próximas semanas, será la renovación o no del Estado de Excepción
constitucional, que ha sido una de las medidas mas trascendentales
durante la pandemia producida por el COVID-19.
Pero
¿Qué trae consigo el Estado de Excepción?, lo cierto es que muchas de
las iniciativas ligadas a las ayudas sociales han sido en el marco de
esta medida, como el IFE y el postnatal de emergencia, pero a su vez, el
Estado de Excepción no es condición sine qua non para que estas puedan
extenderse, ya que la mera tramitación y acuerdo legislativo puede
considerar esto.
En
cuanto a la agilidad de medidas administrativas, la contratación rápida
de personal de salud y el aceleramiento de una serie de procesos
burocráticos, el Estado de Excepción permite que estos sean más
expeditos y que la urgencia de la pandemia no tenga diques de contención
que si tienen algunas medidas de carácter ordinario.
Pero
para la ciudadanía, uno de los grandes temas, por ejemplo, sigue siendo
sobre la necesidad o no de mantener el toque de queda, y difícil sería
desconocer, que se comienza a instalar una sensación en el ambiente, en
donde existe confusión sobre si esta es una medida meramente sanitaria o
también es una de control social.
Lo
cierto es que el Estado de Excepción en caso de renovarse, no puede
seguir con las mismas condiciones actuales. Evidentemente en lo que
compete a ayudas sociales y a minimizar los topes burocráticos de la
administración del Estado para la agilización de recursos en el plano de
la salud, son cuestiones fundamentales para mantener en los próximos
meses, pero a su vez, y con el exitoso proceso de vacunación que ha
tenido el país, cabe preguntarse si es momento de dar un giro en la
administración de la pandemia, y entender la necesidad de adoptar
medidas que nos hagan “vivir con el virus”, de tal manera de no seguir
ahogando la economía, a los pequeños empresarios y a las familias, con
procedimientos, por ejemplo, como el Plan Paso a Paso que está en la
obsolescencia total, y en que nada conversa con otras medidas que ha
tomado la autoridad sanitaria, como lo es pase de movilidad.
El
Estado de Excepción debe ser analizado en su mérito, tal como opera a
día de hoy no responde a esta nueva etapa de la pandemia, espero que las
y los parlamentarios releven estos temas cuando se de la discusión, y
se entienda que el COVID-19 no va desaparecer, pero que existen otras
pandemias en ciernes (sociales y económicas), de las cuales también hay
que hacerse cargo, porque para ellas, la vacuna no parece estar en la
agenda de nadie.