Si
durante el primer periodo del actual Presidente de la nación nos
tuvimos que acostumbrar a sus constantes salidas de libreto y las
llamadas “Piñericosas” (que hacían insufrible verlo por televisión),
ahora hemos conocido la cara más oscura y la desubicación de su
gabinete, mofándose del sufrimiento y el hastío de la gente.
Comenzamos
la semana con el Senador UDI Iván Moreira y su grandilocuente
declaración sobre que “los profesores estuvieron todo el 2020 de
vacaciones” y acto seguido aparece el Ministro de Economía, Lucas
Palacios, para acertar un golpe al mentón en la molestia de las y los
docente aseverando que “llama la atención que los profesores busquen por
todas las formas no trabajar”.
Suena
durísimo, increíble por buscar calificativos, pero a quién no me crea,
búsquelo en internet y encontrará de forma textual sus palabras. Esta
forma de maltrato a cientos de mujeres y hombres que tuvieron que
adaptarse a esta nueva forma de trabajar y que les invadimos sus casas
con nuestros hijos, no son más que las de un patrón de fundo que poca
empatía tiene por sus venas.
Ahora,
esta forma de gobernar se ha venido implantando desde el primer día del
segundo gobierno de Chile Vamos. Cómo no recordar a nuestro
excelentísimo Presidente de la República, que no encontró nada mejor que
humillar groseramente a una mujer y poner todo su poder encima, para
cortarle un mechón de pelo frente a las cámaras y público asistente en
una inauguración a la por entonces intendenta de Santiago, Karla
Rubilar, que no le quedó más que poner cara de condorito y hacer como
que nada había pasado.
De
ahí en más, empezaron los big data, invasión alienígena, “estamos en
guerra”, fotos en plaza dignidad mientras nos mantenían a todos
encerrados y un largo etcétera que ya no puede causar sorpresa ante
tamañas barbaridades de quien cree que el país es una más de sus
empresas.
El
problema también es que, o eligió con pinzas a sus ministros o sus
subalternos encontraron que también podían decir y hacer lo que
quisieran… Pues bien, un breve recordatorio: Nos mandaron a levantarnos
más temprano para tomar el metro antes de las 7 am para pagar menos; a comprar flores los más románticos porque bajaron un 3,6%; otra del vendedor de flores fue mandarnos a rezar para que se acabe la guerra comercial entre China y USA.
Como no recordar al Ministro de salud dueño de la clínica Las Condes que no sabía que en este país existían personas viviendo en hacinamiento,
y, lo peor es que fue en Estación Central, donde el ex alcalde era
oficialista y queda a un par de kilómetros de La Moneda. Pero en salud
no fue el único, enviémosle también un saludo a Luis Castillo y su “el
consultorio es como un elemento de reunión social”.
De esto tampoco se salvan una
familia de figuras y fuerte de Renovación Nacional con dos hermanos
entre sus ministros, los ex diputados Monckeberg, uno que para oponerse
al proyecto de reducción laboral de 40 horas dijo nada más y nada menos
que “Chile se podría ver impedido de disputar la copa América porque van
a exceder las horas trabajadas” y su hermano que aseguraba que “la gran
mayoría son o somos propietarios (vivienda), no tenemos mucho más… la
casita, los dos departamentos”.
Podría
seguir una tarde completa con sus frases para el bronce, pero de lo
único que estamos seguro que cada día que pasa, es un día menos para que
salgan de la casa de Gobierno para que, al menos, entre gente que
conozca la realidad de Chile.
Y arriba los corazones, porque vienen tiempos mejores (es un sarcasmo por si acaso).