Sin
duda trabajar y estudiar desde casa -a raíz de la pandemia- ha
potenciado el interés por las tecnologías y la conectividad. Hoy es
evidente la necesidad de que una conexión a internet no sólo sea estable
y rápida, sino que responda de igual forma cuando el usuario se mueve a
otras habitaciones o espacios.
Las
tecnologías de próxima generación, como el 5G, en el caso de las redes
móviles, y el WiFi 6G, para redes fijas, responden a esta nueva
necesidad. El hecho de que el 5G sea tema de políticas públicas en
Chile, y que ya se esté hablando del WiFi 6G, nos grafica la necesidad
de “omni conectividad” que incrementa día a día en los usuarios.
Antiguamente sólo debíamos preocuparnos por tener una buena conexión
fija en un lugar específico donde tuviéramos un computador, ya fuera la
oficina o un escritorio en el hogar, sin embargo hoy las necesidades de
conexión van más allá.
El
WiFi 6G nos muestra una realidad donde el usuario no sólo está en un
determinado lugar dentro de su casa u oficina, sino que quiere moverse
desde su estación de trabajo a la cocina y seguir conectado mientras ve
una receta en YouTube, por ejemplo. Y si a ello sumamos diferentes
dispositivos conectados a la red (IoT), se requiere una conexión de
mayores prestaciones. Esta tecnología viene a dar un nuevo paso para
atender el alto número de dispositivos y movilidad que hay dentro de las
casas, además de brindar mayor conectividad, cobertura y velocidad.
Si
bien los desarrolladores ya estamos sentando las bases para producir
esta tecnología, la demanda de los usuarios ya está y esta nueva
generación de WiFi viene a satisfacer esas necesidades. Si bien el WiFi
6G no vendrá de un día para otro, de a poco ha comenzado a ganar espacio
entre las líneas de producción de los fabricantes, y las empresas ya
están viendo cómo incorporarlo en sus operaciones. Es necesario ir
adaptándose y montar plataformas que permitan mayor demanda y velocidad
para una experiencia de usuario mucho más potente.
En
cuanto a 5G, hoy la industria trabaja fuertemente en el segmento
Machine to Machine, y en apoyar el acceso al hogar facilitando la
comunicación entre dispositivos. El escenario de múltiples dispositivos
conectados abre una arista en que la Inteligencia Artificial (IA) se
hace presente para controlar el tráfico de información de los distintos
aparatos que se conectan entre sí, y la encontramos en una pieza clave
como es un router.
Es
muy eficiente que estos dispositivos tengan la capacidad de
autoconfigurarse y reconocer la naturaleza viva de los diferentes
dispositivos conectados dentro de un espacio determinado, entre el
fabricante y la internet en general. Mediante la IA, el router es capaz
de aprender cuál es su red y diferenciarla de la del vecino. Es así como
ya vemos equipos con IA en los portafolios de los desarrolladores, que
asignan comportamientos como ancho de banda, detección de conexiones
inesperadas, sugerencias, notificaciones y alarmas, entre otros.