Un
Estado subsidiario nos hace a todos financistas de este sistema. Somos
contribuyentes útiles para financiar las aberrantes fortunas, pero una
molestia cuando exigimos mayores beneficios sociales. Está tan mal
distribuida la carga tributaria, que los más ricos son los que menos
impuestos pagan, y a su vez son los que más beneficios del Estado
reciben, y con este “mecanismo”, todos subsidiamos un infierno, el
infierno que están viviendo miles de familias en el centro-sur de
nuestro país.
Y
como nuestros males tienen siempre un factor común, lamentablemente
tendré que recordar la dictadura cívico-militar, ya que en esa oscura
época se gestó el DFL 701, que es un “mecanismo” legal para defraudar a
la sociedad chilena (nobleza obliga, en democracia siguió igual y se
perpetuó). El mecanismo consiste en que el Estado de Chile subsidia con
un 75% la compra de estos terrenos y de la plantación de los bosques de
pino y eucalipto; ambas especies ajenas al entorno geográfico, que
producen degradación del suelo y sequedad de la napas y reservas de
agua. Cabe señalar que si son afectados por los incendios, cobrarán los
seguros, y no han puesto un solo peso en inversión. En resumen, negocio
redondo: El estado (todos nosotros) pagamos la inversión, y si existen
pérdidas por incendios, pagan los seguros, y una vez apagado el fuego,
volvemos a subsidiar el mismo circulo nada virtuoso. El mecanismo se
hace más eficiente porque el propio Estado fijaba valores más altos que
los del mercado, lo que por supuesto financiaba el 100% de los
proyectos, incluso quedando “plata pal` bolsillo”. Y para darle mayor
agilidad al “mecanismo”, el ente fiscalizador y administrador de estos
recursos es una Corporación de derecho privado (CONAF), lo que según el
Tribunal Constitucional es ilegal, pero sigue así hasta la fecha. Para
transformar el “mecanismo” en un recaudador aún mayor de nuestros
impuestos, el ex presidente Piñera envió un proyecto de Ley para ampliar
por 20 años más este DFL 701 (proyecto que por suerte y por la flojera
de los Senadores no se ha tramitado), y la CONAF aprobó un “Plan de
Manejo para la Sustitución de Bosque Nativo por Plantaciones Agrícolas”,
esto último declarado ilegal por la Contraloría General de la
República, y rechazado por la comunidad científica, los que junto con
hacerse parte de un recurso de protección, presentaron un informe
patrocinado por 76 científicos, provenientes de 15 universidades y
centros de investigación de todo el país titulado “Fundamentos
Científicos acerca del Impacto Ambiental del Otorgamiento de Planes de
Manejo de Corta de Vegetación Nativa para la Recuperación de Terrenos
con Fines Agrícolas”.
Pero
si usted cree que todo lo anteriormente expuesto beneficia al sector
forestal está equivocado, porque en realidad es un beneficio para tres
familias: La familia Matte (CMPC), la familia Angelini (bosques Arauco) y
el abogado Jorge Carey (abodago de RN y amigo de Piñera), los que han
ganado miles de millones de dólares.
Por
acción, por omisión y con el pago de los impuestos, todos subsidiamos
un infierno en el centro-sur de nuestro país gracias al “mecanismo”.