Inventar opciones de beneficio mutuo, es el tercer principio del método de negociación de Harvard.
El
beneficio mutuo consiste en que todas las partes involucradas en un
conflicto deben obtener un beneficio equitativo y satisfactorio. Es
decir, lo que se busca es que los acuerdos o soluciones sean
equitativamente favorecedores y provechosos.
Para
poner en práctica este principio hay que ser flexible y creativo para
idear tantas alternativas como sean posibles. Para ello se puede emplear
la llamada lluvia o tormenta de ideas. La cual es una técnica de
trabajo grupal que consiste en proponer libremente ideas a partir de una
determinada situación (en este método, en base a los intereses) con el
propósito de obtener ideas innovadoras y nuevas perspectivas. Esta
metodología permite obtener diversas soluciones frente a un determinado
problema. Para que esta tenga éxito, las personas deben esforzarse en
ofrecer diversas alternativas, y no centrarse en una única solución.
La
intención de la negociación es buscar una solución justa. Por eso,
todas las ideas deben estar enfocadas en el ganar-ganar o satisfacer las
necesidades de todos. Por ello hay que ponerse en el lugar de la
contraparte. De las ideas propuesta se debe escoger aquella que
beneficie a todos, sino que también sea fácil de llevar a cabo o
concretizar para todas las partes.
Un
ejemplo claro ejemplo es el siguiente: en una determinada universidad,
cada vez hay más estudiantes que están desertando o abandonando sus
estudios. Para buscar una solución se reunieron los directivos de esta
institución, con representantes del centro de alumnos. Los integrantes
de ambos grupos, trabajaron mano a mano proponiendo libremente ideas y
posibles alternativas. De esta lluvia de ideas surgieron las siguientes
soluciones:
–
Ofrecer la posibilidad de conseguir un trabajo al terminar la carrera.
Para ello es necesario hacer convenios con empresas, editoriales, entre
otros.
– Ofrecer la posibilidad de realizar intercambios en universidades de otros países.
– Realizar proyectos de investigación en los que puedan participar los estudiantes
El cuarto principio del método de negociación de Harvard consiste en: insistir que los criterios sean objetivos.
Criterio
se denomina el principio o norma que permite opinar, juzgar o tomar una
decisión sobre determinado asunto. Por ejemplo: si se desea organizar
los libros en una biblioteca se puede utilizar el criterio temático. Es
decir, los libros deben ser organizado por temas, como ciencia ficción,
historia, o biografías.
En el método de negociación de Harvard los criterios no solo deben ser
objetivos y justos e independientes del propósito que tenga cualquiera
de las partes. Además, deben ser razonables, consensuados y aceptados
por los negociadores, se pueden basar, por ejemplo: normativa legal,
criterios éticos, entre otros.
Por
ejemplo, si se está negociando el precio de venta de una casa. Un
criterio objetivo podría ser el precio que tiene en el mercado, una
propiedad similar a la que se está negociando.
Para
finalizar esta temática en la próxima columna, se hará un resumen de lo
ya visto, en detalle, sobre el método de negociación de Harvard.