En política el debate es mas viejo que el hilo negro. De hecho la propia palabra política viene del griego “polis”, que es ciudad o Estado, y la política es, en consecuencia “hacer ciudad o Estado”. A propósito de Grecia, ¿se imagina usted a Leónidas y sus 300, con temor de ir a la guerra para defender a su pueblo contra los Persas de Jerjes?… Eso sería imposible, porque Leónidas era un líder que no conocía la palabra cobardía.
El temor y la cobardía inmovilizan. No podemos andar por la vida con miedos y no querer superarlos, por lo tanto se debe hacer un esfuerzo intelectual y dejar de lado nuestras debilidades, y aceptar el escrutinio público. Cuando nos subimos a un colectivo y conversamos con quien nos conduce, cuando llegamos a una caja y pagamos, cuando nos juntamos con familia o amigos, cuando miramos un partido de la selección chilena, en todo momento conversamos, debatimos… “hacemos ciudad”, y hoy más que nunca se requiere de un debate abierto y transparente, esto porque será todo un desafío sacar adelante a la región después de la debacle social y económica en la que estamos inmersos.
Se necesita debate para saber como salimos del 8,7% de cesantía que publica el INE en la región (aunque la verdad es que superamos los dos dígitos), situación que no ocurría hace 17 años.
Se necesita debate público para saber si queremos conservar los pilares de la Estrategia de Desarrollo Regional, incluyendo el carbón y la salmonicultura, y si de verdad queremos que la región se desarrolle, o queremos hacer el ejercicio de “el último cierra la puerta y pone el candado”.
Se necesita intercambio de propuestas, porque no da lo mismo vender el ex hospital o construir una vía elevada, cuando las necesidades del pueblo Magallánico son otras.
Se necesita conversación pública para saber cuales son las propuestas para salir de esta crisis sanitaria, que nos tiene como región con la mayor tasa de contagios a nivel mundial.
Se requiere debate respecto de lo que opinan los candidatos de los temas valóricos, como por ejemplo del Estado Laico, del aborto o de la pastilla del día después.
Y es en este punto en donde comienzo a entender la cobardía por el debate. ¿Como querer debatir si tu voto dejó a más de 1.000 trabajadores de Mina Invierno y sus familias cesantes, y otros miles de emprendimientos quebrados por ese cierre?, lo que te hace un “colaborador directo” del nivel de cesantía regional.
Y ¿cómo querer debatir del desarrollo de la región si tu voto destruyó 1 de los cinco pilares de la Estrategia de Desarrollo Regional?.
Y ¿que podrías debatir si tuviste 16 años de seremi y cuatro de intendente y no resolviste el problema del ex hospital?, pero te esmeraste por un paso sobre nivel para la intersección de la Avenida Frei con Ruta 9?
Y ¿que podrías debatir sobre la pandemia, si eres parte del equipo que intenta contener el Covid-19 en la región?
¿Aborto?… ¿Pastilla del día después?… ahora te entiendo candidato Flies.