Durante
la tarde del miércoles, el Presidente Gabriel Boric, a través de una
cadena nacional, hacía un anuncio: Codelco y SQM alcanzaron un acuerdo
con el fin de constituir una sociedad público-privada a partir del 1 de
enero de 2025. Dicho acuerdo, implicaría una participación mayoritaria
de Codelco (50% más una acción), lo que, en suma, implica que el Estado
de Chile tenga una directa injerencia en la extracción y explotación
del litio de nuestro país. Durante el 2024 se desarrollarán y concluirán
las condiciones para poner en marcha la operación, la cual se operará
en el Salar de Atacama hasta el 2060 sin interrupción.
Este
anuncio es una gran noticia para Chile. En primer lugar, se cumple con
la promesa del Presidente, de darle mayor participación al Estado en la
explotación de litio, volviendo a nuestro país un líder en la transición
energética del planeta. En segundo lugar, el acuerdo establece que SQM
transferirá en propiedad a Codelco la totalidad de sus concesiones
mineras (en trámite y constituidas) y demás derechos en el Salar de
Maricunga, fortaleciendo así la posición de Codelco en la producción de
litio. En tercer lugar, desde 2025 se percibirán dividendos que
permitirá al Estado incrementar los ingresos al fisco y capturar los
beneficios económicos del mercado del litio global.
En
adición a lo anterior, también es importante recalcar que durante
inicios del 2023, el Presidente dio cuenta de la Estrategia Nacional del
Litio. En esa medida se incluía que, a través de Corfo, Codelco busque
los mejores caminos para alcanzar la participación del Estado en el
desarrollo de este mineral. En aquel momento, ese anuncio fue blanco de
varias críticas. Por una parte, se dijo que el Estado no estaba
preparado para desarrollar la producción del litio y que era mejor dejar
esto en manos de privados. Por otra parte, se señaló que esto demoraría
los tiempos en una industria que requiere de agilidad frente a países
que compiten.
Sin
embargo, el anuncio del Presidente Gabriel Boric derriba ambas
críticas. En específico, no solo se logró un acuerdo público-privado de
máxima envergadura, y que demuestra que el desarrollo en alianzas en las
que el Estado forme un rol central son totalmente posibles. Sino que,
en menos de 8 meses, desde que se anunció la Estrategia del Gobierno
hasta ahora se logró un hito histórico en el avance de nuestra matriz
productiva.
Lo
anterior, demuestra que nuestro Gobierno cumple con lo que se prometió.
No basta con repartir las mismas fórmulas del pasado para que las
industrias se desarrollen, el país crezca y el mercado se siga
posicionando internacionalmente. Necesitamos un Estado que no sólo
recaude, sino que participe en todo el esfuerzo de exploración,
producción y generación de productos de litio con valor agregado. Por
supuesto, además, requerimos de mayor colaboración entre el sector
público y privado, que sea de virtuosidad, es decir, que vaya en favor
de nuestra sociedad y su progreso.
Este
tipo de noticias son importantes, no para la política de turno y las
administraciones del momento, estos anuncios dan cuenta de un proyecto
de desarrollo para el país. Lo que demuestra, a pesar de la voces
contrarias, que el Gobierno tiene un compromiso con la economía de Chile
y su crecimiento. Eso significa decir Litio por y para Chile.