Desde que comenzó el estallido de violencia en el país, los medios de
comunicación y los actores políticos han repetido hasta el cansancio que se
trata del comienzo de un “nuevo Chile”, dando a entender que todo lo que ha
pasado hasta ahora esta mal y que en esta “refundación”, todo mágicamente se va
a solucionar.
Desde el Partido Republicano creemos en algo distinto. Primero, estamos
orgullosos de los avances y el progreso de los últimos 40 años. Chile es hoy un
país que ha crecido responsablemente, generando las condiciones para ir
eliminando la pobreza y consolidando un sistema institucional, social y
económico que permite el desarrollo del país. Segundo, estamos conscientes que
los avances no son suficientes y que aún hay muchas demandas y urgencias
sociales que requieren un esfuerzo adicional y perfeccionamientos que permitan
alcanzarlas para el beneficio de la clase media y los más pobres. Tercero,
sabemos también que esos desafíos requieren de un costo y que quiénes ofrecen
soluciones populistas y mágicas, que buscan resolverlo todo de inmediato,
engañan a la población.
De ahí la importancia del Partido Republicano. En un Chile donde los
políticos se han enriquecido en base a mentiras y promesas falsas; donde
distintos gobiernos, de izquierda y de derecha, se han comprometido a cambios
fundamentales que luego no cumplen; a una clase política que vive cada día más
alejada y desconectada de la ciudadanía, nuestro compromiso es muy simple: volver
a poner en el centro de nuestra acción política a las personas y a las
urgencias sociales en primera prioridad.
La colusión de los partidos políticos, desde la UDI hasta el Frente Amplio,
ha determinado que el próximo 26 de abril debemos enfrentar un Plebiscito, para
definir si estamos de acuerdo o rechazamos una nueva Constitución. Para
nosotros, la verdadera pregunta no es esa, sino cuestionarnos si vamos a
aceptar que la violencia y el chantaje nos impongan una hoja en blanco, que
busca socavar las instituciones y principios fundamentales sobre las que esta
construido el progreso de nuestro país. Como Partido Republicano queremos
cambios y los queremos urgentes, pero no estamos dispuestos a ceder a las
presiones de minorías que solo buscan imponer su agenda, y postergar las
verdaderas necesidades de millones de chilenos.
Por eso, hoy es
más importante que nunca sumarse al Rechazo para consolidar la Constitución que
nos ha permitido el progreso, y comenzar a diseñar desde ese punto de partida,
el nuevo Chile que queremos construir todos en conjunto. Hacemos la invitación
también, a sumarse y firmar por el Partido Republicano, para que juntos
participemos activamente e influyamos en el futuro de nuestro país.