El primer componente de la inteligencia emocional es el autoconocimiento. El cual consiste en la capacidad de reconocer las emociones y de cómo éstas afectan al comportamiento. Radica en saber qué se siente, porqué se siente de esa forma, porqué en esa situación específica y no en otra, o con unas personas en concreto y no así con otras, etc. Por ejemplo: “Me siento alegre, porque tuve una excelente calificación, me sentí muy contento cuando se lo dije a mis padres, porque a ellos le hacen sentir muy bien mis logros”.
Las emociones se caracterizan por ocurrir con una gran rapidez, es decir, de golpe o repentinamente, y por lo general desaparecen con una vertiginosidad parecida, a menos que el estímulo que las causa sea intenso y permanezca activo.
Las emociones básicas o primarias son: ira, alegría, miedo, asco, sorpresa y tristeza. Estas aparecen durante el desarrollo evolutivo de los seres humanos, con independencia del contexto en que la persona se desarrolle. Aunque las emociones provocan una reacción biológica involuntaria en el organismo. No obstante la expresión de las emociones se han ido configurando a lo largo de la vida de los seres humanos debido a las experiencias pasadas. También influyen la educación recibida, lo mismo que el entorno social y familiar. Por ejemplo: A una persona desde pequeña, le pueden haber enseñado que aunque se sienta muy alegre, no debe reírse a carcajadas en público, porque esto es un gesto de mala educación.
Por otra parte, las emociones tienen funciones adaptativas las cuales son las siguiente:
– Tristeza: aparece ante la percepción de una pérdida. Motiva a pedir ayuda y aumentar los propios recursos para afrontar situaciones similares.
– Miedo surge ante situaciones o estímulos de carácter amenazante. Esa amenaza puede ser real o imaginaria. Su función es la protección tanto física como psicológica.
– Alegría emerge cuando se logra algo que se desea. Genera seguridad, sensación de bienestar e incentiva a reproducir esos comportamientos o acciones que hacen sentir bien.
– Sorpresa se genera a partir de un estímulo inesperado. Forja sobresalto, desconcierto o asombro. Es de breve duración y su función es de exploración y orientación.
– Ira surge cuando se percibe que algo que se quería, no sale como se esperaba o cuando se percibe que alguien interfiere intencionadamente en la consecución de un objetivos. Su función es de autoprotección.
– Asco :su función es el rechazo, hace que la persona se aleje de aquello que puede resultar nocivo como: la basura.
Algunas sugerencias para desarrollar la autoconciencia emocional son las siguientes:
– Haga un registro diario (durante una semana) de al menos cinco situaciones que ha vivido durante el día e identifique qué emociones le han provocado.
– Póngale el nombre a las emociones que siente (recuerde las emociones primarias).
– ¿Qué le están indicando esta/s emoción/es?
– ¿Qué efecto tiene en si mismo y en el entorno la respuesta dada por usted frente a la emoción?
– Requiere algún cambio en la expresión de sus emociones ¿Cuáles? ¿Cómo? Y ¿ Por qué?
En el próxima columna se vera la autorregulacion emocional.