El primer desafío social del nuevo Gobierno

Algunas
(os) podrán opinar que es la salud, otras (os) podrán asegurar que es
la vivienda, muchas (os) podrán definir que es empleo y el sueldo
mínimo, mientras que miles de compatriotas podrían priorizar la
educación, pero existe un componente que es transversal a todos los
factores sociales señalados anteriormente, y que podría traer mayores
preocupaciones al futuro gobierno: el precio del petróleo.

Durante
el 2008, las tropas rusas se preparaban para invadir otra antigua
república soviética. Los precios del crudo se disparaban y los países
occidentales imploraban a Arabia Saudí que abriera el grifo. Esto
sucedió justo antes de que Vladimir Putin enviara tanques rusos a través
de la frontera con Georgia. El precio del petróleo en Estados Unidos
llegó a alcanzar un máximo histórico de casi US$ 150 el barril. Este
lunes, frente a una nueva incursión rusa, los precios estadounidenses se
situaban en torno a los US$ 125 el barril, mientras que el referente
internacional, el Brent, alcanzó un máximo de US$ 139 antes de
retroceder después. Adicionalmente, la oferta de petróleo es
insuficiente para cubrir la demanda, un legado de la menor inversión
mundial en producción en los últimos años. Algunos productores de la
OPEP tienen dificultades para cumplir sus cuotas de producción. Un
mercado convencido hace unos años de que la revolución del shale en
EE.UU. había traído una era de abundancia infinita, se preocupa ahora
por la escasez. La posibilidad de que se someta a sanciones a los envíos
de petróleo de Rusia -que suministra alrededor del 5% de la demanda
mundial de crudo y el 10% de las exportaciones de productos refinados-
está agravando esos temores.

Ante
este escenario, el primer desafío social del nuevo gobierno, será
enfrentar el valor futuro del petróleo mas caro de la historia, lo que
golpeará a toda la sociedad chilena, y que provocará inevitablemente una
racha inflacionaria (cabe señalar que después de que los precios suben,
ya no vuelven a bajar). Como las empresas petroleras requieren
seguridad para invertir en exploración y explotación, deberán buscar
precios de venta que “rentabilicen” las inversiones, razón por la cual
el precio de los combustibles inevitablemente aumentará al punto en que
muchas familias reducirán drásticamente su poder adquisitivo. Otro
factor importante es que Chile produce una cifra marginal de petróleo,
respecto de lo que consume, razón por la cual el precio no depende de
nosotros.

En
este punto es que la disyuntiva de que hacer es vital: aumentar los
impuestos a los combustibles, lo que generará un espiral inflacionario
que afectará mayoritariamente a los más pobres y a las zonas extremas
como la nuestra; mantener los actuales impuestos y el Mepco, con lo cual
el precio más que bajar tiende a aumentar; o finalmente reducir el
impuesto a los combustibles, lo que inevitablemente generará una menor
recaudación fiscal y un mayor consumo y mayor emisión de CO2 al
ambiente.

Siendo
Salud, educación, vivienda, empleo, sueldo mínimo y otros tantos
factores muy importantes en la protección social, el precio del petróleo
será el desafío más importante del nuevo gobierno.

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