Sin
lugar a dudas, se trata de un nuevo aniversario patrio muy distinto a
muchos de los que tengamos recuerdo. Por su forma, por su contexto
social, sanitario y político, hoy nos encontramos en un período de
profunda reflexión, convencidos de que todos tienen algo que aportar
desde su experiencia, conocimientos, convicciones y propuesta con un
propósito que nos une en el universo de las legítimas diferencias y es
que, al final del día, todos queremos contribuir para hacer entre todos
un mejor país.
Seguramente
así lo soñaron quienes nos precedieron y más atrás aun, los primeros
habitantes de este territorio, probablemente, unos y otros, con cada
acción buscaban dejar un mejor lugar para vivir para sus comunidades y
sus familias, sabiendo que la tarea no sería para nada sencilla,
asumieron el desafío con convicción.
Hoy
nos corresponde homenajear a quienes asumieron un rol complejo en
beneficio de la independencia, lucha que no partió desde cero, como
olvidar la férrea defensa de la Araucanía por parte de sus habitantes
frente al intento de dominación extranjera.
Podemos
llegar concluir que la patria y la nación que nos acoge y recibe con
sus brazos abiertos es un complejo proceso de construcción permanente,
adaptándose a las necesidades de cada época y a las necesidades de sus
propios habitantes dependiendo de cada momento histórico y los
particulares contextos.
La
construcción de una nación también pasa por lo que hacemos en beneficio
de la educación de niñas, niños y adolescentes, en la forma en que
respetamos a las personas mayores, en cómo recibimos a quienes han
elegido a Chile como su segunda patria, en cuanto nos esforzamos por
generar las condiciones necesarias para que las familias
puedan cumplir sus sueños, metas y expectativas, en cómo hacemos un
país cada día más inclusivo, solidario y dotado de más derechos para sus
habitantes.
Este
recorrido participativo de construcción nacional, debe estar
necesariamente observando su pasado histórico, con inteligencia y
humildad, reconociendo sus aciertos y también para no repetir errores.
En
este permanente andar, las conquistas han sido diversas y nunca como
resultado del capricho individual, más bien, siempre han estado detrás,
la unidad de un pueblo bajo un proyecto común.
Incluso
en medio de uno de los desafíos más complejos que nos ha correspondido
enfrentar como país, en el caso de la pandemia del covid19, han sido la
unidad, la solidaridad y la empatía las que puestas por sobre los
egoísmos y las individualidades nos ha permitido ir avanzando en la
recuperación sanitaria, social y económica tan fuertemente afectadas por
el Coronavirus y sus catastróficas consecuencias.
A
casi un año y medio del arribo de la pandemia, es necesario agradecer a
todos los que desde su lugar han colaborado con su comunidad.
Organizaciones sociales, funcionarias y funcionarios, trabajadores de la
salud, fuerzas armadas y carabineros, manos anónimas y por supuesto, a
las vecinas y vecinos que nos enseñaron que era fundamental cuidarnos
entre todos.
También es necesario y oportuno pedir por quienes hoy no están con nosotros y rogar por el consuelo y la paz de sus familias.
En
este nuevo aniversario de la patria, agradecemos justamente a todos los
habitantes del territorio austral que día a día contribuyen a la
construcción de un mejor lugar para vivir en paz y armonía.