Empiezo a escribir las primeras letras de esta columna ya de regreso a Punta Arenas, ello, luego de haber estado durante tres días en la región metropolitana, específicamente en la comuna de La Reina. El motivo de este viaje, se enmarcó en materia de seguridad ciudadana, conocer en terreno por ejemplo, cómo es el trabajo que realizan en esta comuna, en aspectos de patrullajes mixto con carabineros, aplicaciones de normativas en ordenanzas de seguridad ciudadana, trabajo con los vecinos en un rol preventivo y, por cierto, la aplicación por ley y por decreto municipal del retiro de cables en desuso.
En esta última materia, sobre el retiro de lo que hemos llamado “chatarra aérea” esta comuna lleva la delantera a nivel nacional, ya que está actualmente aplicando la ley vigente, que regula el retiro de los cables en desuso por las empresas responsables, desde agosto el año 2019 y, que pese al tiempo transcurrido, no lo han hecho, motivo por el cual la Municipalidad de Punta Arenas pretende aplicar la experiencia y las acciones que han tenido efectos positivos para dicha comuna de la región metropolitana.
Pero mientras estábamos en pleno desarrollo de nuestras actividades agendada para esta visita en terreno en la comuna de La Reina, surgieron dos hechos noticiosos que me llamaron la atención, ambas muy relacionadas entre sí, en tema de seguridad ciudadana. La primera de ella, se refiera a los datos entregados que arrojó la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC) 2022, que posesionó a la región de Magallanes, como la zona más segura del país
Lo segundo que me llamó la atención estando en la región metropolitana, es que mientras se entregaba esta noticia en la región, en el mismo instante las autoridades comunales de la municipalidad de La Reina, decretaba emergencia comunal, ante el alarmante panorama de delincuencia que presente en la actualidad la comuna. “No nos quedó otro camino que tomar esta decisión, pero hoy tenemos esta realidad y debemos enfrentar este panorama. Fuimos en su momento una de las comunas metropolitanas de mayor tranquilad y segura, pero hoy nuestra realidad es distinta”, señaló su autoridad al decretar esta acción.
Pero qué fue lo que pasó en esa comuna, que pasó de ser una comuna con bajos índices de delincuencia a tener que decretar una emergencia comunal de estas características. Según nos explicaron, esos bajos índices que tuvieron en su momento, los llevó a “un pequeño relajó”, pero quien no se relajó fue la delincuencia, que se instaló en la comuna y hoy es difícil erradicarla.
Por eso es bueno tener presente estas experiencias, de manera de no cometer esos errores en la región. Durante estos últimos días hemos escuchados declaraciones de autoridades alabando las bajas cifras, pero queremos pedirles que no nos quedemos sólo en las cuñas, ni puntos de prensa, tenemos que emprender acciones concretas, sobre todo, cuando sabemos que hoy están llegando delitos a la región que antes no existían y que están operando bandas organizadas, que, a juicio de las autoridades de justicia, resulta de mayor gravedad.
A no relajarse, pues ya sabemos que la delincuencia es más rápida que nuestras acciones y, cuando no actuamos a tiempo… llegamos tarde.