Si bien este 2021 que
se cierra hoy no estuvimos tan confinados como el año anterior, la
pandemia del Coronavirus sigue ahí, a la vuelta de la esquina en
Magallanes, al acecho para volver a atacar. Durante el último año igual
tuvimos cuarentenas, las que a una alto porcentaje de la población igual
las han afectado con otro tipo de enfermedades. La depresión y la
obesidad son algunas de las que vienen de la mano con el Covid. En 21
meses, Magallanes ha sido la región más azotada de todo el país y más
del 70% del los casi dos años hemos vivido al interior de nuestros
hogares. Por primer vez en más de un siglo, nuestra Región de Magallanes
y Antártica Chilena se confinó. En el segundo semestre de 2021
retomamos muchas de nuestras actividades presenciales y esperamos que
las medidas aplicadas entreguen resultados positivos. La pandemia nos va
a dejar muchas lecciones, por ejemplo anhelamos saber si el daño
económico y social causado es menor con cuarentenas que con una política
de protección focalizadas. Ya no habría dudas de que las medidas de
encierro adoptadas han sido las correctas, al menos desde un análisis
costo-beneficio bien hecho, pues siempre quedará pendiente la discusión
sobre el grado en que el Estado puede afectar nuestros derechos
fundamentales para cuidarnos. En la Región de Magallanes y Antártica
Chilena hemos tenido una alta tasa de contagios y 508 muertes, pero
también tenemos una región que se ha empobrecido y que los efectos de
esta pandemia siguen enfermando a todos nuestros habitantes. Las cifras
siguen siendo peligrosas, porque las variantes son múltiples y hoy la
Ómicron nos llena de dudas, por eso lo mejor es la vacunación y respetar
absolutamente las normas sanitarias. Ojalá que el 2022 sea el año del
adiós definitivo al Coronavirus. ¡Feliz año para todos!