El sentido común

Ha
sido una semana dura en lo político porque a la tranquilidad de
mantener una postura consecuente con respecto al tercer retiro, pasamos a
un nuevo problema con la decisión del Gobierno de recurrir al Tribunal
Constitucional para impugnar el proyecto.

Fueron
muchos los llamados – y desde todos los sectores – de apelar al sentido
común y no recurrir al TC para revisar este tercer proyecto de retiro
de los fondos previsionales porque las necesidades que tiene la gente en
este minuto son demasiadas para seguir esperando la opción de poder
sacar recursos frescos para – en muchos casos – seguir subsistiendo.

Todo
parte por la ayuda que ha entregado el Gobierno que, si bien es
valorable, no llega a todos; y peor aún, no llega a quienes más lo
necesitan que es nuestra clase media que es la más ahogada por una serie
de factores que como hemos dicho insistentemente, se arrastran desde
octubre de 2019, y que lamentablemente no les permite muchas veces tener
lo básico para vivir.

Esta decisión tiene varios componentes, aunque desde mi punto de vista, son dos los principales: el humano y el político.

En
lo humano, lamentablemente la gente deberá seguir esperando la opción
de retirar sus fondos desde la AFP´s porque la tramitación ante el
Tribunal Constitucional tomará muchas más semanas, con la incertidumbre
de que el TC lo pueda declarar inconstitucional y todo quede en nada.
Hay personas que están esperando este tercer retiro para poder seguir
viviendo en esta primera parte del año.

Igualmente
hay que ser muy claros en el sentido de que estos retiros tendrán un
efecto en las pensiones de la gente en el futuro, lo que es indudable y
deberá ser visto
cuando
logremos salir de este mal momento. Pero la gente está necesitada de
recursos frescos y por ello es la opción más a mano que se tiene en este
minuto para poder sortear la gravedad del problema.

Y
en lo político, no hay que ser sabios para darse cuenta de que esto se
trata de un autogol por parte de esta administración, porque el sentido
común – y la lógica política – indicaba que no se debía recurrir al
Tribunal Constitucional porque iba a generar un verdadero problema en el
sector. Si bien yo no soy militante del un partido, represento a un
sector que es el oficialista y se sabe que esto traerá una serie de
consecuencias.

Creo que es falta de sentido común, nada más.

No
se pueden seguir tomando decisiones pensadas por un pequeño grupo de
personas y sólo con argumentos en el plano económico porque acá se debe
privilegiar la estabilidad del país y su paz social, dos aspectos que,
desde mi punto de vista, no fueron tomados en cuenta.

Ojalá
que el Ejecutivo recapacite y retire el requerimiento por el bien de
Chile y de su gente, muchas de las cuáles requieren con urgencia de
estos fondos para seguir viviendo.

Y
una pequeña reflexión: necesitamos apelar mucho más al sentido común
porque da la impresión de que, algunos no entendieron nada

lo que pasó en octubre de 2019 y lo que desencadenó porque la gente
cambió su lógica de pensar. Y no se trata de izquierdizarse ni mucho
menos, sino que simplemente mirar un poco más arriba de nuestros hombros
y pensar en el legado que dejaremos para el futuro y las consecuencias
que nuestros actos tienen en la gente.

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