Hay
dos nombres que no debieran borrarse de la memoria colectiva de los
magallánicos: Claudia Castillo Campos y Melissa Silva Ruiz. Ellas
perdieron la vida hace poco más de 12 años en el marco de la
paralización de la Región de Magallanes por el alza en el precio del
gas, que también es algo que no podemos borrar de nuestra memoria. Un
fatal accidente terminó con la vida de estas dos jóvenes y
a más de una década de ello, desde estas líneas insistimos en que
aquellas familias merecen el apoyo de todos. Porque consciente estamos
de que se trató de un accidente, pero ellas pasan a la posteridad como
víctimas de algo que nunca debió haber ocurrido. Fue un hecho que trajo
repercusiones nacionales. En ese enero de 2011, todos los ojos de Chile
estaban en la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Fue
una región que se levantó contra una medida que nos afectaba a todos.
Pero el olvido es uno de los mayores pecados de los seres humanos. Ojalá
que esto sirva para que nunca más los gobiernos de turno se olviden de
la gente. Los familiares de Claudia Castillo Campos y Melissa Silva Ruíz
han sentido desamparo y olvido por algunos años, que también refleja lo
que vive una región, que constantemente se queja de la postergación del
centralismo. A más de 12 años del conflicto del gas, vemos como región
que se sigue clamando por injusticias que se cometen a puertas cerradas
desde Santiago y que independiente del Gobierno de turno no tendrán
urgente solución, pese a que muchos creímos que con la llegada de un
Presidente magallánico a La Moneda las cosas podían cambiar en favor
nuestro.