Comprar
por internet es la opción para las personas que no pueden o no quieren
salir de casa. Y es que es un proceso rápido y fácil, pues en cualquier
dispositivo con conexión, tenemos una herramienta capaz de encontrar
casi cualquier producto que necesitemos. Sin embargo, siempre existe la
posibilidad de mejorar los servicios de la mano de la tecnología y es
fundamental que las marcas estén al día con las tendencias mundiales de
ecommerce.
Por
ejemplo, en el mercado asiático hubo un crecimiento importante en las
tasas de conversión de hasta el 65% -teniendo en cuenta que en el
ecommerce tradicional estas tasas oscilan entre el 1% y 4%- gracias al
Live Shopping. Esta forma de vender es una excelente alternativa para
las tiendas que buscan brindar una nueva experiencia a sus usuarios al
momento de elegir sus artículos. La idea de vender por internet, es que
los clientes terminen satisfechos con sus compras y así evitar la
devolución o cambio, ya que esas situaciones pueden resultar
desagradables e inoportunas.
En
un Live Shopping, por ejemplo, un experto muestra una serie de
artículos previamente seleccionados en una transmisión en vivo. Allí,
quienes tengan dudas pueden realizar preguntas en un chat, y saber el
color de un pantalón, el material de unos zapatos o la textura de un
tejido, detalles que en un catálogo online son difíciles de observar.
Además, esta solución es más amigable con el usuario, pues permite una
interacción, similar a la figura del vendedor en una tienda física y
tiene una ventaja competitiva frente a la venta online tradicional, que
es la credibilidad, ya que el consumidor recibe información más
específica de primera mano y permite mantener una conexión y relación
más directa entre ambas partes.
De
esta forma, las marcas podrán ofrecer lo mejor de dos mundos:
transacciones rápidas desde la comodidad del hogar con las compras
digitales, más la atención personalizada del comercio presencial con el
Live Shopping. Gracias a esta herramienta, quienes aún se resisten a
obtener sus productos por internet, se verán encantados por esta nueva
tecnología. Lo que sí hay que considerar antes de dar ese salto, es que
implementarlo requiere de un poco de preparación: escoger los productos
que serán promocionados, un presentador encargado de la transmisión y
por supuesto, contar con una plataforma apta y probarla antes del
evento.
Considerando
todos los esfuerzos que esto significa, embarcarse en esta aventura del
Live Shopping le traerá a las marcas múltiples beneficios y ventajas
competitivas frente a otras compañías, y la organización y trabajo, se
verán reflejados en las ventas, las que en industrias como moda, puede
llegar a triplicarse. Estar al día en las nuevas tendencias mundiales,
se traducirá en una mejor experiencia para el usuario final y una
relación más cercana con este.