El silencio de los inocentes

Cuando
somos asolados en Magallanes por una tercera cuarentena de incierta
duración, pero con plena certeza que profundizará el daño que esta
demencial medida nos causará como ya lo ha hecho, vale la pena en medio
de la conculcación de nuestros derechos y garantías, aclarar cuál es el
sentido de seguir adelante con esta política sanitaria fracasada y
resistida. Porque es un hecho evidente que estas cuarentenas masivas de
encierro a sanos y enfermos, no sirve, no hay evidencia científica
rigurosa que la avale, y así los han declarado los más alto
s tribunales de otros países de mayor nivel cultural que el nuestro. Y hasta la OMS.

Entremedio
del fracaso sanitario, se ha dañado seriamente nuestro sistema de vida,
la educación de nuestros hijos, la salud física y mental del grueso de
la población. Hoy en día el chileno medio solo aspira a sobrevivir a
diario, sin planes ni proyectos. Ni hablar de la economía, demorará años
apreciar realmente todos los cambios que se produjeron y los que
vendrán en nuestro sistema productivo y comercial, y eso siempre y
cuando no siguiere adelante este proceso revolucionario de
deconstrucción que busca establecer “otro modelo”. Con políticas de
izquierda, jamás.

Porque
a estas alturas queda claro que la finalidad cierta de este cumulo de
errores sanitarios, es precisamente el corrimiento silencioso del cerco
sobre los paradigmas y libertades de los chilenos, con miras al
establecimiento de un Estado socialista, o “progre”, disfrazado
burdamente de “Estado social de derechos”. Durante muchos años
estuvieron agazapados preparándolo, horadando de apoco, creando las
condiciones objetivas para realizar la revolución, de abajo hacia
arriba, penetrando y apoderándose de las instituciones públicas y
privadas, hasta de los partidos políticos de la “
derecha”,
hoy más seca que una pasa de ideas, convicciones, siquiera de valor
para entender y enfrentar lo que ellos mismos contribuyeron a crear con
displicencia, ignorancia, flojera y cobardía. Creyendo que la política
consistía en “agarrar” cargos y aprovecharlos en beneficio
personal. Por eso

hoy
no asombra observar como la deconstrucción del sistema de la AFP tiene
cada vez más votos a favor de parlamentarios UDI, RN y Evopoli, quienes
al votar por lo retiros del 10% están votando por Pamela Jiles y la
izquierda ideológica. Un hombre (y mujer) es lo que hace, no lo que
dice, parece a nadie le importa, a la razón si le importa.

Ahora
vendrá la “renta básica universal”: en pocas palabras, con la excusa de
la pandemia, de la cuarentena, de la ayuda del gobierno que no llega a
todos, cada chileno tendrá derecho a una subvención directa del Estado,
mensual, por todo el tiempo de duración de la pandemia. A nadie le
importa si el país puede hacerlo, total, es el Estado, “tendrá que
poder”. ¿Y cuándo termina la emergencia y sus efectos y se le pone
término? ¿Alguien duda que ningún populista va a quitarla? Imagínense,
educación gratis, salud gratis, vivienda gratis con preferencia a los
chilenos promedio, y ahora plata suficiente para vivir sin trabajar…
tendremos cinco millones de inmigrantes ilegales e indeseados en
nuestras fronteras, con un Estado incapaz de aplicar ley nueva de
migraciones, ni orden público ni nada. A las personas “de derecha” esto
les cuesta entender: a la izquierda y al globalismo no le interesa el
crecimiento económico, no le interesa elevar los niveles de vida, no
cree en la propiedad y seguridad personal, no cree ni en la familia. La
izquierda cree que el crecimiento “no es necesario”. Venezuela no es un
modelo fracasado, es un modelo de éxito aun en transición hacia una
cultura socialista, progresista o como quiérase. Los paradigmas de la
izquierda son los opuestos, ellos quieren pueblos pobres y sumisos, sin
aspiraciones porque si no se frustran son felices, sin creencias
religiosas que contrasten sus “valores” propios de un colectivismo
primitivo y mediocre al cual aspiran como ideal. La izquierda ha sabido
aprovechar muy bien pandemia y cuarentenas, ahora van por la
constitución que requieren para “legitimar” su modelo factico y de ahora
cambiar el resto de todas las estructuras, antes que se acaben las
platas del Estado incluidas las de las AFP estatizadas, más posesiones y
dineros de los “superricos”, “ricos”, y no “tan ricos” según ellos
decidan. Y frenar esto o no, está tan cerca como… una semana. Vamos
inocentes, como corderos al matader
o.

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