Resulta
muy preocupante revisar las cifras que ponen a la Región de Magallanes y
Antártica Chilena encabezando un ránking de porcentaje de consumo de
drogas. Y esto se ha visto incrementado en medio de la pandemia, pese a
las restricciones fronterizas y los constantes controles policiales. Es
lamentable que esto esté ocurriendo en nuestra comunidad, porque los
daños que acarrea este flagelo son graves. El mismo Colegio Médico lo ha
señalado. Es un tremendo peligro para nuestra población lo que está
sucediendo y más lamentable aún es darse cuenta de que el tema debe una
vez por todas debe tomarse muy en serio. No es sano que haya personeros
políticos que no tomen en cuenta estudios de entidades especializadas y
que públicamente desmientan cifras que a todos nos preocupan. La
realidad de hoy en la Región de Magallanes y Antártica Chilena no es la
de antaño y si las autoridades médicas incluso nos están alertando es
para tomar en cuenta esos sabios consejos. No estamos en el mejor pie.
Es hora de hacer algo, pero para eso debemos unir fuerzas: las
autoridades deben tomar conciencia y contribuir a ello y frente al
debate que se ha dado en las últimas semanas se deben explicitar las
posturas con seriedad y altura de miras y no recurrir a las redes
sociales para incluso llegar a denostar cuando se informa. Falta madurez
para que de una vez por todas enfrentemos las graves enfermedades a las
que nos estamos exponiendo en Magallanes y que no hemos sido capaces de
encontrarles cura. El alcoholismo y el consumo de drogas son algunas de
ellas.