Mientras
en la arena política los dos candidatos entregan lo mejor de sí para
hacerse del título de Presidente de la República, en el ambiente
económico las cosas no andan del todo bien. En redes sociales se puede
leer como muchos lo atribuyen a un complot político o a la culpa del
mismo empresariado como si éste tuviera un control de la economía.
Incluso algunos insinúan que sin el cuarto retiro de los fondos de AFP
las cosas debieron estabilizarse como si fuera un mecanismo o una
especie de botón que alguien presiona a su antojo.
La
verdad que la economía no es tan simple y tampoco mecánica como algunos
piensan, ya que existen muchas variables que pueden intervenir en un
mercado. Por ejemplo, la principal somos nosotros mismos… ¡Sí!… Nosotros
mismos.
Uno
de los determinantes principales de la economía son las expectativas
que existen ante la incertidumbre. Estas expectativas son un aspecto
previo a cualquier operación de mercado, y cuando habló de cualquier
operación de mercado no me refiero a las grandes industrias o al mercado
de capitales únicamente, sino que también a nuestras propias
expectativas. Es con esto que el mercado se prepara ante el aumento de
la circulación de dinero y la forma de preparación es la producción para
satisfacer el consumo de los hogares. Es con esto, que cuando los
hogares poseen dinero para el consumo la producción aumenta, pero
también aumentan los precios.
El
incremento de los precios ocurre por las mismas expectativas pero esta
vez de las empresas que en su conjunto ven con ojos optimistas como el
mercado se apresta a comprar los productos que ellos venden. Es una
especie de circulo vicioso que marca una tendencia muy clara en
economía. Los precios aumentan cuando existe una mayor velocidad del
dinero en la economía, que con esto me refiero a la velocidad en que el
dinero pasa de una mano a otra.
En
esto debemos ser muy claros y es responsabilidad de cualquier
economista que quiera aportar a la educación financiera y económica de
un país, que no existe un botón o una palanca mágica que suba o baje los
precios en nuestro sistema económico. La instauración de los precios de
un país surge por las mismas expectativas y por el poder de compra que
poseen sus habitantes y eso explica el porque en países con mayor poder
adquisitivo los precios son más altos que en otros países donde no se
poseen los mismos recursos.
Ahora
bien, en este mismo escenario se ven como algunos actores dentro de las
mismas redes sociales ven nuevamente como un complot económico el
histórico incremento del dólar el que llega a sobre los $850 pesos, sin
embargo, ese hecho nuevamente se relaciona nuevamente con las
expectativas de la comunidad y de las empresas que desean resguardar su
dinero en una moneda que le entregue algo más de seguridad ante la
incertidumbre política. Pero este tema lo podemos tratar el próximo
viernes cuando ya tengamos claridad sobre el nuevo Presidente de la
República que dirigirá los destinos de nuestro país.