Esta
semana está marcada por el fin del trabajo de la convención
constituyente y su entrega al Presidente de la República Gabriel Boric
Font, se pueden tener diversas opiniones por el resultado y el contenido
de la propuesta constitucional, lo que no podemos desconocer es la
importancia del hecho y su real repercusión en el devenir político,
económico y social de nuestro país, la lectura final del documento ha
provocado reacciones, opiniones y posiciones, que dependiendo de quienes
las asuman, despiertan odio, incomodidad y descalificaciones por el
sector que se siente perjudicado o agraviado.
Resulta
novedosa la reiteración en el discurso del Presidente Boric a la figura
del ex Mandatario Eduardo Frei Montalva (QEPD) en su intervención hace
unos días, considerando que un sector del conglomerado que lo respalda,
ha descalificado reiteradamente a la DC en diversos ámbitos,
declarándolo como un partido irrelevante, siendo este partido la fuente
de inspiración del extinto mandatario tan requerido en estos días, dicho
sea de paso el ex presidente Frei Montalva fue víctima de magnicidio
durante la dictadura. Algo cambió y hoy la puesta en escena se ha
modificado y muchos pretenden interpretar al difunto mandatario según su
propia interpretación, asegurando que votaría apruebo o rechazo según
quien imagine su posición respecto a su propio interés, de verdad
resulta casi patético pretender imaginar la postura del ex mandatario
respecto a tan importante decisión.
Tampoco
voy a evitar referirme a que mientras escribía estas líneas la Junta
Nacional de la Democracia Cristiana determinó institucionalmente
respaldar la posición de aprobar la propuesta constitucional con una
votación mayoritaria y adicionar el concepto de libertad de conciencia,
entendiendo que una minoría no participa de ese acuerdo, no me atrevo a
juzgar si la solución salomónica que se tomó en la junta es positiva,
desplazando una discusión de fondo que requiere la enfermedad en que se
encuentra mi partido, creo que hace falta el coraje de resolver las
profundas diferencias que coexisten en la DC y que en mi concepto
parecieran irreconciliables, solo una reflexión más, si consideramos que
desde parte del oficialismo se estima que la DC es irrelevante; ¿Qué
razón existe para variar el trato, a la luz del plebiscito de
Septiembre?.
No
se puede quedar sin análisis las declaraciones realizadas, por el ex
Presidente Ricardo Lagos, maltratado, ofendido y descalificado
gratuitamente en las redes sociales por haber declarado que ni la
constitución vigente, ni la propuesta de
la convención reúnen el consenso que requiere este importante
instrumento, nunca aseveró que votaría apruebo, ni tampoco rechazo, solo
manifestó que era necesario clarificar un camino que permita generar
confianza en una posible modificación o por lo menos es lo que
interpreto de su declaración, me parece de una falta de respeto y
consideración grosera con una figura que en plena dictadura junto a
otros, fue uno de los que mostraron valor y generosidad liderando el
camino de la recuperación de la democracia, mientras otros tomaban
biberón en las faldas de sus madres y ahora pretenden mostrarnos que son
los “Iluminados”.
Si
el camino elegido por algunos es denostar, insultar y descalificar a
quienes puedan mostrar reparos al nuevo texto, solo puedo mencionar que
han elegido el mismo camino que los extremistas de la opción rechazo,
que se niegan a modificar la renovación de la constitución si las cosas
no son como ellos quieren que sean, la constitución es mucho más
importante que un partido o un conglomerado, la constitución es el lugar donde cada ciudadano encuentre su refugio y comprensión.