El totalitarismo con el que Jadue “contagió” a Boric

En
la película “Superman, Hombre de Acero”, el rebelde y cruel general Zod
se toma violentamente el poder e invita al padre de Superman, Jor Él, a
secundarlo, con una invitación sugestiva.


Estos políticos con sus eternos debates han llevado a Krypton a la
ruina. Únete a mí y eliminaremos las líneas de sangre impuras que nos
han llevado a esto.

– ¿Y quién decidirá quién sobrevive y quién, no?… ¿tú?

La
interpelación de Jor Él al general Zod es una magistral demostración de
hasta dónde es absurda la pretensión totalitaria de algunos líderes o
ideologías que, en momentos de crisis, pretenden alzarse con el control
total de sus sociedades, aunque el resultado siempre será negativo,
simplemente porque los gobernantes no son dioses.

Durante
la precampaña del Pacto Apruebo Dignidad, el entonces precandidato
presidencial Gabriel Boric cuestionó la propuesta de un consejo
ciudadano que revise los contenidos de los medios, planteada por su
contendor, el candidato comunista Daniel Jadue y que fue ampliamente
criticada como una amenaza a la libertad de expresión.

“No
creo que uno tenga que meter organismos a juzgar si lo que están
diciendo los medios es correcto”, dijo entonces Boric. Y ciertamente no
era el único que compartía esa opinión.

Boric se sumaba así a otras voces que
habían cuestionado la parte del programa de Jadue que propone “crear un
organismo de Defensoría de Audiencias y Públicos”, que tenga por fin
“velar por los derechos de las audiencias frente a los grandes medios
masivos”, planteó.

Después
Jadue lo describió como un consejo ciudadano que vele por la
objetividad de los medios, y el 17 de abril dijo que “podrán revisarse
las concesiones” para otorgar más pluralidad. También propuso
regulaciones en la estructura de propiedad de los medios, para
“desconcentrarla”.

Pero
entonces Boric rechazó la idea del consejo ciudadano de Jadue. “No
estoy de acuerdo con eso. No creo que uno tenga que meter organismos a
juzgar si lo que están diciendo los medios es correcto”, dijo, al ser
consultado por la propuesta de Jadue en Radio Universo.

Y
agregó que “nosotros creemos en la pluralidad de los medios, que el
Estado no debe intervenir en las líneas editoriales de los medios. Que
la pluralidad implique también ser totalmente tolerante frente a los
medios que no nos gustan, o frente a las preguntas incómodas, o los
medios que tengan posiciones políticas que no son las del gobernante de
turno. Eso para mí es muy importante”, dijo.

Su
posición en este sentido (sumada a algunos coqueteos con la ex
Concertación), lo posicionaron como un candidato menos radical que Jadue
y, posiblemente, fuera eso lo que le dio el triunfo en esa instancia.

Pero
luego vino el rayado de cancha de Jadue y el PC advirtiendo que el
candidato de Apruebo Dignidad no podía moverse un milímetro del programa
de gobierno acordado.

Luego, este lunes, el abanderado presidencial de Apruebo Dignidad, Gabriel Boric, dio a conocer su programa de Gobierno.

Y
una de sus propuestas rechazó un transversal rechazo, a nivel regional:
la de crear un Comité de Medios y un Nuevo Sistema de Medios Públicos
(NSMP), “que haga más protagónica la presencia del Estado en televisión,
radio y multiplataforma, con contenidos que fomenten la paridad de
género y la interculturalidad. También se plantea una política para
fortalecer los medios regionales, locales y comunitarios, lo cual sería
supervisado por la NSMP, quienes revisarían los contenidos a impartir”.

El
abogado Claudio Morán dijo que “jamás se había presentado un programa
presidencial totalitario como el de Boric. Esto del control de los
medios, que eso es la llamada regulación, tiene por finalidad el
establecimiento de una verdad oficial. Un país libre jamás podría tener
un comité de medios. Díganlo sin hipocresías, quieren terminar con lo
poco que queda de libertad de expresión, porque tampoco queda mucha”.

Por
su parte, el secretario ejecutivo de la UDI en Magallanes, Juan Pablo
Eterovic, también criticó la medida: “Es sorprendente que quienes hablan
de libertad en su discurso, solo tienen restriccio
nes
hacia la libertad de expresión, gran parte del programa de gobierno
presentado por Boric tiene vacíos tremendos, agrandar el Estado, subir
impuestos y restringir las libertades incluidas la de expresión. Estamos
en una época donde las redes sociales se toman la información y no
existen límites en lo que se comunica. Por tanto regular los medios
tradicionales va en contra lo que el mundo vive como información”.

A su vez, el candidato a diputado
por el Partido Humanista, Luis Legaza, también fue parte de las
críticas: “Regular la libertad de expresión sería un retroceso. Uno
puede estar o no de acuerdo con las líneas editoriales de los medios,
pero regular la libertad de expresión sería un retroceso en los derechos
de las personas. Sin embargo, tampoco se podría aceptar que algún
medio abusando de esa libertad, propague, difunda y haga abuso de
mensajes de odio, exclusión, negacionismo o cualquier otro mensaje que
avale el odio hacia quienes tienen una visión distinta. Hay que
fortalecer la Comisión Ética del Colegio de Periodistas en Chile y
establecer fuertes sanciones (jurídicas, económicas) para quienes
vulneren el derecho de informar y no engañar como muchos medios lo hacen
en la actualidad. Aún cuando defiendo la libertad de expresión, también
defiendo el derecho que tenemos los ciudadanos de informarnos y el
deber (que algunos vulneran) de informar en forma rápida, oportuna y
sobre todo, veraz”.

Finalmente,
el candidato al CORE, Miguel Sierpe, manifestó que “en el fragor de una
campaña electoral intensa, el candidato Gabriel Boric sorprende
proponiendo reformular medios de comunicación públicos, crear un
regulador convergente y una descentralización mediática, por supuesto
intentando descifrar el objetivo final de esta propuesta, nos
introducimos en el tema y advertimos que se propone el desarrollo de un
nuevo sistema de medios públicos denominado NSMP, que sugiere el
fortalecimiento de medios regionales, sobre esta propuesta, solo se
puede aplaudir, porque no me produce ningún reproche u oposición, no
obstante este denominado regulador convergente nos hace pensar en el
contenido de los términos, puesto que cualquier iniciativa que instale
el concepto de regulación, me parece en contra de la libertad de
expresión por la que tanto se ha luchado. Para alcanzar la
“descentralización comunicacional”, el candidato del pacto Apruebo
Dignidad propone fortalecer el ecosistema de medios regionales, locales y
comunitarios “a través del desarrollo de fondos de creación, producción
y transmisión, acordes a su especificidad”. Asimismo, postula aumentar
obligaciones programáticas para la definición de los canales, p
romover
la distribución descentralizada de la publicidad estatal y generar
mecanismos de medición de publicidad y audiencia de este tipo de medios
para contribuir con su sustentabilidad financiera, ¿mecanismos de
medición?”.

Como
se ve y ya anticipamos en este mismo espacio, los peligros para la
libertad y la democracia, aunque envueltos en bellas palabras
-inclusión, multiculturalidad y otras-, pues bien, esos peligros están
ahora mucho más latentes, pues de ser aprobados, permitirán al Estado y
no al individuo determinar, como anheló el general Zod, el poder de
determinar quien habla y quien calla.

Es
algo que desde aquí le decimos al señor Boric, al igual que hicimos con
el señor Jadue, que no estamos dispuestos a aceptar, ni callar, por su
evidente car
ácter totalitario que atenta contra la más sagrada de todas las libertades, la libertad de expresión, base fundamental de la democracia.

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