El
triunfo de Republicanos fue contundente, dejando en evidencia cómo los
partidos de la llamada ex Concertación, ex Nueva Mayoría, prácticamente
ya no existen, no sólo han perdido fuerza, sino también credibilidad y
tienen un amplio rechazo por parte de la ciudadanía. Nadie lo quiere y,
quizás ni entre ellos mismos se quieren ni se respetan.
El
Partido Republicano se transformó en el partido más votado de Chile,
incluso rompiendo los registros y hasta se habla del tsunami
Republicano. El partido de José Antonio Kast consiguió el 35,4% de los
sufragios, (3.307.060 votos), mientras que Chile Seguro (Chile Vamos)
sólo alcanzó el 21% de la votación.
Luego de las elecciones
del pasado domingo, José Antonio Kast habló antes que el propio
Presidente, Gabriel Boric, señalando que “Chile ha derrotado a un
Gobierno fracasado”. Después, el magallánico -que había protagonizado un
desubicado chascarro en un tobogán en Punta Arenas-, reconoció que “el
fracaso” del primer malogrado intente de Convención Constituyente y del
rechazo a la aberración de texto constitucional que propusieron al país,
se debió en parte a la falta de escucha entre quienes pensaban
distinto. “Quiero invitar al Partido Republicano a no cometer el error
que cometimos nosotros”, dijo.
La
derecha le hizo un jaque mate a la administración de Boric y al resto
de la izquierda, dejando dos opciones: o se aprueba la Constitución echa
por la extrema derecha o aprobar la Constitución de Augusto Pinochet,
como dicen ellos.
Acá
lo que está por verse es hasta qué puntos los Republicanos van a
respetar las ideas promovidas por la izquierda, porque ellos no firmaron
ningún acuerdo. ¿Qué tanto podrá el Consejo de Expertos sacar adelante
sus propuestas, sabiendo que Republicanos tienen como se dice en buen
chileno “la sartén por el mango” y, al mismo tiempo, la posibilidad de
tirar del mantel si el debate no se ajusta a lo que aspiran?
No hay que olvidar que el Consejo Constitucional estará compuesto por 22 Republicanos, 17 representantes de Unidad
para Chile (Apruebo Dignidad más el PS), 11 consejeros de Chile Vamos
(RN, UDI y Evópoli), más un representante de los pueblos indígenas.
Sin
duda, todo lo que se viene en función del proceso constituyente es
incierto, aunque sí hay más certeza con la arremetida de los
Republicanos que han sido consecuentes con sus ideas y no se han ido
dando volteretas como es la costumbre de Boric. El escenario que se está
comenzando a generar, tiene quizás caminos que nos sorprenderán al
final del recorrido, pero lo que sí está quedando claro es que el
fundador de Republicanos ya está mirando nuevamente hacia la carrera a
La Moneda y adelantó, incluso, hace unos días que: “Yo feliz sería
candidato, feliz sería Presidente si la gente lo quisiera, pero en base a
un trabajo en equipo, esto no es en solitario”.
Así
las cosas, pareciera que al final el tema de los consejeros, de una
posible nueva Constitución quedarán en segundo o tercer plano, porque lo
que importa es lo que se dará en materia de campañas presidenciales y,
ahí, Kast sí tiene posibilidades concretas. ¿Y la izquierda?, ¿cuál
izquierda?, ¿o alguien piensa que la ex Concertación con sus partidos
aún existen?