En Contra

Este 17 de diciembre las y los ciudadanos tendrán que votar por segunda vez en un plebiscito si están a favor o en contra de un texto constitucional nuevo. Un nuevo acuerdo entre las fuerzas representadas en el congreso permitió esta nueva opción, pero esta vez tratando de encontrar puntos de acuerdo que lograra mayor sentido en la población. De ahí, los puntos obligados a incluir llamados bordes constitucionales, cuyo objetivo general era procurar un texto que garantice unidad y mayor aceptación. Sin embargo, nada de ello ocurrió y una mayoría circunstancial del Partido Republicano le permitió tener capacidad de veto, pero sumados a los partidos de derecha, le dio al mundo más acomodado, conservador y moralista la opción de aprobar el texto que quisieran… Y eso hizo. 

Una propuesta constitucional de carácter identitario donde, al igual que en la primera redacción de un nuevo texto, termina plasmando las ideas de un solo sector político, en desmedro y desconociendo las propuestas e ideales del otro sector político de nuestra sociedad. Si la primera propuesta consagraba los derechos en forma de garantías para todas y todos los chilenos y chilenas, la actual los limita y los reduce al derecho a la libre elección, donde todos sabemos que en la práctica sólo pueden elegir aquellos que tienen plata o la posibilidad de encalillarse. Los pobres una vez más se quedan sólo con la opción Estatal, pero con una constitución que limita en forma extrema los instrumentos para concretar políticas públicas; por tanto, reduce la posibilidad de ejercer derechos. 

La derecha en la propuesta constitucional exagera su fijación por el derecho a propiedad limitando al máximo la posibilidad de garantizar derechos sociales como salud, sistema de pensiones, educación o vivienda. De esta forma peligrosamente eleva a nivel constitucional las Isapre y las AFP, garantizando sólo el traspaso de recursos desde el mundo público al privado. En la misma línea, prohíbe el financiamiento preferente a las instituciones educacionales del Estado, y de paso pone fin a la gratuidad en la Educación Superior, política que ha permitido a muchos jóvenes de escasos recursos a obtener un título sin la necesidad de encalillarse. Como se exacerba el derecho de propiedad se pone en riesgo de inconstitucionalidad la Ley “Papito Corazón”, debido a que se cuestionaría la retención judicial de fondos previsionales por parte del Estado. Se perpetúa la propiedad sobre los derechos de agua, ya que permite “disponer, transmitir o transferir” las concesiones. 

Desde la recuperación de la democracia el Estado de Chile ha evolucionado hacia el reconocimiento y protección de la igualdad de género, del medio ambiente, y de los pueblos originarios. De esta forma se creó el Sernam, Conama y Conadi, evolucionando a ministerio las dos primeras instituciones. (Después se preguntan ¿Por qué hay problemas en la Araucanía?). En cuanto a igualdad el texto a plebiscitar es un retroceso. De esta forma la participación política de las mujeres garantiza sólo el acceso equilibrado a las candidaturas, pero no en el resultado de la elección. Con las normas que establecen que “la ley protege la vida de quien está por nacer” y “niño es todo ser humano menor de 18 años”, se deja en riesgo constitucional la ley de aborto en 3 causales, que permite alternativas a miles de menores de edad violadas. En materia de medio ambiente se rechazaron todos los principios básicos (prevención, precaución, no regresión, justicia ambiental, proambiente, equidad y justicia climática, contaminador-pagador) y aquellos que establezca la ley. También se rechazó la protección del medio ambiente marino, la biodiversidad, los glaciares y el paisaje natural. Y de Pueblo Originarios a diferencia del texto anterior, la nueva propuesta los menciona sólo en tres ocasiones.

Este domingo 17 depende que cada una y uno de ustedes. Aún hay tiempo de formarse su propia opinión sobre la nueva propuesta de texto constitucional leyendo sus extendidas normas. Si el tiempo es escaso, escrute sus propias ideas y luego le recomiendo leer completo y reflexivamente el artículo 16, seguro que con eso le bastará. Si se aburre con ello, haga como gran parte de los chilenos y chilenas y súmese a la mayoría que está convencida de rechazar esta nueva constitución. Por un Chile para todos y todas, por un texto que nos una, este domingo 17 En Contra.

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