Nuestros menores ya salieron de vacaciones y los tenemos a tiempo completo en nuestros hogares. Con esto se nos viene a la mente la importancia del núcleo fundamental de la sociedad, más aún en una región como Magallanes. En diversas encuestas, siempre en la región más austral del país se manifiesta la valoración de la familia como causa de felicidad y confianza, superando a los amigos, autoridades y políticos.
La familia es indispensable para la supervivencia y desarrollo, por su relevancia en la formación de personas. En el seno familiar nos desarrollamos y crecemos en principios como el respeto, la solidaridad, la justicia y otros valores que marcan indeleblemente. No es novedad que un niño sin familia carece del contexto humanizador y protector, el que debe ser suplido por referentes como abuelos, tíos u otros que ocupan un lugar de importancia en su vida.
A raíz de los casos de violencia intrafamiliar, no podemos ignorar los graves problemas que enfrenta la familia. Hoy la Región de Magallanes se puede apreciar cifras no muy alentadoras en cuanto a la violencia intrafamiliar, una violencia que está lejos por erradicarse, pero nuestro deber en la sociedad es proteger a la familia, ayudar a quien lo necesite y proteger sobre toda las cosas a la familia, en donde en Magallanes aún se respeta, se quiere y sobre todo se valora.