Gobernar nunca ha sido fácil y la soledad apremia en los momentos más difíciles, han relatado los propios expresidentes de la república. El Presidente Boric está en su hora de gobierno más complicada: expuesto por sus propios ministros, entrampado, paralizado, pareciendo no aquilatar la gravedad y la magnitud de la crisis que estamos viviendo por el caso convenios.
Su retórica sigue intacta, sin embargo, está careciendo de los dos soportes que le dan aire a la comunicación: la gestión y la política. No están en lo que transmite.
Está perfecto que el discurso del Presidente en el acto de corrupción más grande de los últimos años exprese que “los que sufren con los sinvergüenzas que han aparecido en nuestro gobierno son las personas, y eso no lo vamos a tolerar”. Sin embargo, dónde está la acción, las responsabilidades y la decisión política, el cambio de timón que se tiene que hacer para demostrar que el gobierno controla la situación, donde a todas luces, se ha armado un mecanismo para drenar los recursos del Estado.
En esta última semana hemos visto más bien al diputado Boric, aquel que comentaba con vehemencia la contingencia a través de sus redes sociales. Y así lo ha hecho. Hoy fiscaliza lo que dice la oposición: “Van a hacer todo lo posible para evitar que el gobierno saque adelante las reformas” ¿Es esa su gestión para retomar el control de la agenda, acaso?
Así las cosas, ¿con qué cara van a avanzar las agendas que importan en nuestro país? ¿Con qué voluntad se avanzará en una reforma tributaria, pacto fiscal, reforma de pensiones, reforma de salud? ¿Con qué cara la oposición se va a sentar a un diálogo con el gobierno si es que de antemano se recibe un “golpe bajo” del propio Mandatario?
La falta de explicaciones y decisión de La Moneda en el Caso Convenios, ha provocado que la oposición anuncie una acusación constitucional al Ministro Giorgio Jackson. El ministro protegido. Hoy no solo las voces de la oposición han solicitado su salida, también se ha transformado en un problema reconocido públicamente por actores del oficialismo. El Ministerio Público ya lo tiene en carpeta para que declare en marco de la investigación judicial. La acusación contra Jackson parece ser ganancia a toda costa para la oposición, porque a todas luces debiese ser instalada como la “acusación contra la corrupción”. Según las encuestas, más del 90% de las personas consideran que el Caso Convenios es corrupción y un 56% asocia el caso a Giorgio Jackson.
La lucha y el gallito político por mantener a un ministro amigo, mantiene en picada al gobierno. La acusación, según las fechas, podría ser votada en la fecha cercana al 11 de septiembre, hito que en el gobierno esperan conmemorar de buena manera, y que ahora si no se toman acciones, se tendrá que llevar a cabo pensando además en el destino y futuro público de uno de los grandes amigos del Presidente Boric. Conocido es que ningún Mandatario se ha dejado guiar por las presiones de la oposición, pero hoy la estabilidad de Chile es la prioridad. El Presidente tiene la decisión para descomprimir el ambiente político y dar una salida para encaminar el diálogo.