Entramos
en “tierra derecha” para el inicio de clases de este año, y todo parece
indicar que será de manera remota por un tiempo. Es así como en Puerto
Natales todos los sostenedores de colegios particulares y municipales
llegaron a un acuerdo, incluido el alcalde de dicha ciudad, para
comenzar con clases online y no volver a clases presenciales hasta
abril, cuando ya estén todos los funcionarios de los colegios con la
segunda dosis de la vacuna contra el Covid-19.
En
Punta Arenas, la situación es similar, según lo conversado en el
programa “Retruco” de Pingüino TV con Don Julián Mancilla, Director de
la Escuela Bernardo O`Higgins y Presidente del Sindicato de la Educación
Municipalizada: “ningún colegio municipal está aún preparado para
recibir a sus alumnos de manera presencial, ya que los recursos aún no
llegan y todavía no es seguro”. En cuanto a los colegios particulares
subvencionados y particulares pagados, salvo algunas contadas
excepciones, la gran mayoría iniciará sus clases con un plan remoto.
Me
parecen medidas acertadas, sobretodo si todos los especialistas en
salud y en educación: alcaldes, sostenedores, directores de colegios;
coinciden en que no están dadas las condiciones para un retorno a clases
presenciales en marzo. Además, nuestra región tiene ciertas
particularidades, como el clima y condiciones de infraestructura que son
distintas a las de otras zonas del país, por ejemplo, muestra situación
local difiere de la realidad del colegio de la comuna de Las Condes en
Santiago, que apareció, con parafernalia incluida, abriendo sus puertas
presencialmente.
Como
dice el dicho “no hay peor ciego que el que no quiere ver”, ya que a
las autoridades y/o políticos solo les interesa que los niños entren a
clases para mostrarlo como un gran logro, sin pensar en los probables
contagios de alumnos y funcionarios, los costos de implementación de
protocolos sanitarios, etc. Estamos de acuerdo que los niños necesitan
socializar con sus pares y docentes y que las clases presenciales son
fundamentales. No estamos en contra de volver, pero aún no es el
momento, más vale actuar con prudencia que luego lamentar nuestros
errores. Con la vida de las personas no se juega. Estamos en contra de
que obliguen a los colegios a abrir con esa falsa “voluntariedad” y
“normalidad”, no nos sirve que las autoridades nos digan “pero si igual
van a existir contagios en los colegios”, ¿De qué estamos hablando?, muy
poca empatía con las familias. Una evidencia más de la tónica constante
de este gobierno: se muestra como que entiende lo que quiere el país y
“dialoga” con la gente, pero al final sólo es un voladero de luces,
hacen oídos sordos a las distintas demandas. La capacidad de escucha y
sensatez en las decisiones se reemplaza con una falsa participación y
apertura que, en definitiva, constituye un verdadero show para los
medios.