Y.
Yeta:
que significa “considerado por los demás como portador de desgracias o
mala suerte”. Así se reconoce a Sebastián Piñera, uno de los personajes
que se caracteriza por tocar alguna cosa o persona y provocarle mala
suerte. De esos tipos, en el país existen varios que de un tiempo a esta
parte están de incógnito o de plano, la derecha económica y política de
este país está escondiendo para que el No Apruebo tenga más
posibilidades de éxito. Pero lo cierto es que Sebastián Piñera, José
Antonio Kast, Luksic, Sahié, Ponce Lerou, Matte, Errázuriz, Paulmann,
Yarur, Angelini, y los egresados de clases de ética Carlos Délano y
Carlos Lavín, están financiando una opción que nos mantiene tal como
estamos, a ellos groseramente ricos y al resto del país, que somos el
90% restante, sumidos en la vulnerabilidad social y sin mayores opciones
de cambio. A esta conspicua lista de empresarios que partieron con un
chanchito de ahorros en monedas de 10 pesos, se suman una lista
interminable de políticos que son sus “escuderos” en el parlamento, los
que no quieren mayores cambios… Total todo está bien en Chile.
Z.
Zancadilla:
De esas con la que te sacas la cresta, y con daño dental. Un porrazo
inesperado producto de un (a) malintencionado (a) que te deja caminar y
después, en un acto cobarde, te pone un pié delante y terminas cayendo
estrepitosamente. Esta expresión la podemos aplicar a un número
limitado y conocido de personajes que se autodenominan “progresistas”,
de algunos (as) que dicen estar preocupados de la realidad del país, de
otros (as) que siendo escritores reclaman porque se distribuyan
ejemplares de la propuesta de nueva Constitución para que las personas
puedan “leer” y formarse una opinión, de algunas (os) que se declaran de
centro izquierda, pero le sirven todas las micros, de personajes que
viven en la región y que fueron autoridades de todos los gobiernos de la
ex Concertación, y que creen que inciden. Quizá me dirán que soy muy
pesimista y peyorativo, por lo que quiero ahora escribir en positivo:
son personas con amplia capacidad de negociación (aunque sea con la
derecha), que tienen la capacidad de sacrificar el bien común por sus
propios ingresos, que ante la mínima posibilidad de negocio, se suman a
la iniciativa (aunque sea venderle el alma al d…), que le sirvan todas
las micros ayuda a la descontaminación, porque dejan el auto en casa.
Como
usted pudo observar, al leer durante varios domingos esta Enciclopedia
del Apruebo, mi opción es más que evidente, pero reafirmo con
convicción: YO APRUEBO. Mis razones están ampliamente explicitadas en
todas las columnas anteriores, y espero de corazón que esta opción sea
la ganadora. No solo por el hecho de ganar, sino porque tengo la certeza
de que es la mejor alternativa para el país. Me podrán decir que tiene
muchos errores y que no une a Chile, pero ninguna Constitución dejará
contento a todos (as). Lo importante es avanzar en justicia social,
porque los que tienen recursos pueden disfrutar su vida, mientras que el
resto tiene que sufrir la sobrevivencia.