La
necesidad del diálogo y de avanzar hacia reformas estructurales, que
llevan años siendo postergadas, es cada vez más latente. Dilatar estas
medidas no va en detrimento del Gobierno o de la clase política en sus
más diversas sensibilidades, sino más bien, tiene consecuencias directas
en la vida de cada magallánica y magallánico. Es justamente, en tal
sentido, que el Presidente se reunió el día jueves con todos los
partidos de oposición. Aquello, es una clara señal de que las
diferencias circunstanciales se deben dejar de lado. Sin embargo, esto,
si no se vincula a la ciudadanía y a los territorios, es irrelevante.
Por ello, es fundamental el despliegue que han realizado autoridades
nacionales y regionales en cada lugar del país.
Durante
esta semana el Ministro de Hacienda, Mario Marcel y la Ministra del
Trabajo, Jeanette Jara iniciaron su gira por el sur del país con el fin
de participar junto a nuestras/os compatriotas. Entre el lunes y el
miércoles, visitaron Rancagua, Talca, Chillán y Los Ángeles y se
congregaron mil cuatrocientas personas que manifestaron el deseo de
avanzar en Mejores Pensiones y en un Pacto Fiscal. Posteriormente, el
jueves y viernes los Ministros fueron a Temuco, Valdivia, Osorno y
Chiloé. El fin de estos viajes es acercar a cada habitante las políticas
públicas que el Gobierno del Presidente Gabriel Boric ha impulsado.
En
la región de Magallanes, en tanto, se han realizado más de 15 diálogos
ciudadanos que pretenden impulsar la reforma de pensiones. Son las
Juntas de Vecinos, los Clubes de Adulto Mayor y diferentes
organizaciones de la sociedad civil que han persistido en la necesidad
de consolidar un acuerdo que le dé a la ciudadanía una mayor seguridad
social.
Hay
un aspecto que se repite en cada reunión y actividad realizadas en el
territorio: La necesidad de que el Estado provea de bienestar, siendo la
prioridad las pensiones. En ello como Gobierno se está trabajando y
buscando cada camino que permita alcanzar medidas que vayan en dicha
dirección. Por supuesto, para ello se necesitan recursos, no es factible
aumentar pensiones con recursos que no sean permanentes. Ante lo cual,
como Gobierno consideramos dos aspectos: Por una parte, el crecimiento
económico que el país debe retomar. El país lleva más de diez años con
un PIB que avanza, en promedio, solo a un 1,9%. Por otra parte, un Pacto
Fiscal que sea capaz de recaudar los suficientes fondos para financiar
medidas que nuestros compatriotas llevan años solicitando. Esto último
es ser responsables con las arcas del Estado y con las necesidades más
apremiantes de la ciudadanía.
Los
encuentros y visitas en terreno son provechosos no por una operación
comunicacional, ni menos por buscar puntos de aprobación. Sino más bien,
estas instancias confirman que no podemos seguir sin dar respuestas y
que no hay espacio para peleas pequeñas. Chile, por su bienestar
democrático y cívico, debe ser capaz de proteger a sus habitantes. Las
propuestas del Gobierno están lejos de estar escritas en piedra, se hizo
una propuesta, pero ella está abierta a las modificaciones que cada
sector proponga, y ello debe ser parte de una amplio acuerdo. No
obstante, lo que no puede ocurrir es que no escuchemos las urgencias que
nuestro país tiene.