“No
hay sistema de salud que pueda tolerar una demanda extrema como ha
ocurrido”, manifestó el ministro de Salud, Jaime Mañalich, al advertir
que se prevén días claves para el manejo de la pandemia en el país.
Desde La Moneda también hubo un cambio de tono también. El Presidente
Sebastián Piñera aseguró que “las próximas semanas serán las más
difíciles”. Hoy el país vive el escenario más complejo. Santiago está
pasando por el mismo estrés de infraestructura crítica que vivió
Magallanes hace un mes. A ese nivel no deseamos volver, pero será clave
también lo que pase en las próximas dos semanas cuando se comiencen a
verificar cifras de contagiados sin cuarentena. En la Región
Metropolitana siguen con un alza sostenida. Por ello, con esa tensa
demanda en las unidades de paciente crítico (UPC), en la cartera de
salud se acordó suspender las visitas a regiones y mantenerse este fin
de semana en la capital. Y es que los números no dan cabida a un
escenario favorable: la demanda por cupos de internación de alta
complejidad está subiendo un 5% diariamente en el país. Según el
subsecretario de Redes Asistenciales, Arturo Zúñiga, es un promedio de
20 pacientes diarios que requieren cuidados intensivos. Así, mientras en
la segunda quincena de abril la hospitalización diaria de pacientes en
unidades de cuidados intensivos variaba entre 300 y 400 personas, hace
unos días alcanzó las 604, según el reporte del gobierno. Asimismo, de
acuerdo al informe de la Sociedad de Medicina Intensiva (Sochimi),
mientras a fines de abril los enfermos de Covid-19 conectados a
ventilación mecánica bordeaban los 300 casos, el día de ayer el balance
cerró casi en 700. En este panorama, en los centros de salud preocupa la
cifra de pacientes que necesitarán cuidados intensivos. Según la
Sochimi, considerando las que ya están en uso, hasta ayer habían 373
camas UCI disponibles en el país, y solo 91 en la Región Metropolitana.