Lamentablemente el gobierno está cometiendo el mismo error que cometió gran parte de la derecha cuando ganó el Rechazo en 2022: Querer creer que el triunfo del En Contra fue un respaldo a las ideas de su programa de gobierno, por lo tanto, tenían el deber de reimpulsar aquellas medidas que no concitan ni el más mínimo apoyo ciudadano, pero sí en su barrabrava ideológica.
El 55% por ciento del triunfo del 17 de diciembre no fue un respaldo al gobierno. Fue un rechazo al sistema político, incapaz de leer las demandas necesarias urgentes de la ciudadanía. El proceso constitucional constituyó una apatía con la ciudadanía, donde simplemente las personas perdieron la fe a que un cambio constitucional iba a traer algún tipo de mejora a su vida.
La decisión del gobierno de impulsar malas medidas y a matacaballo ha sido de la peor manera. Por un tuit, y sin avisar a nadie, la ministra del trabajo presentó las indicaciones a la reforma de pensiones insistiendo en un sistema de reparto, a todas luces en los sondeos de opinión, con un alto rechazo ciudadano, por lo mismo, ni siquiera concita el apoyo total en su propio bloque.
Sin embargo, a lectura de “aprovechar el vuelito” que dejó el plebiscito, el gobierno quiere pasar máquina en el congreso votando la reforma de pensiones sin posibilidad de escuchar a los expertos, de argumentar y encontrar puntos de consenso. Ellos van a insistir en un sistema de reparto, y hoy no existe estudio en el mundo, que pueda avalar un sistema como tal para mejorar las pensiones. El gobierno con este tipo de actitudes solo va a contribuir al malestar ciudadano con los políticos, porque por tercera vez y de forma consecutiva, no se va a poder legislar sobre un tema tan importante como mejorar las pensiones a los chilenos.
Hoy existen dos consensos importantes respecto a pensiones: aumentar en 6 puntos el aporte del empleador y aumentar la PGU. ¿Por qué no se avanza en ese tipo de medidas que mejorarían en lo inmediato las actuales pensiones y simplemente se patea cualquier discusión ideológica? Pareciera que para parte del ejecutivo es más importante esto último.
En seguridad hay un serio problema en lo que se dice y en lo que se hace como medidas. Nadie duda de que el Presidente Boric ha dado un giro respecto a su opinión de carabineros y al tema de aplicar medidas más fuertes en seguridad. Pero ese discurso no tiene ningún fundamento, cuando el gobierno, mediante pensiones de gracia, otorga beneficios a quienes cometieron actos contra carabineros y están condenados por ese tipo de acciones. Este debe ser, hoy, el único país donde la violencia y el vandalismo reciben beneficios. Ya son cinco casos y pareciera ser una decisión sistemática por parte del ejecutivo para premiar al octubrismo.
Chile necesita superar con urgencia tres crisis: seguridad, economía y política. Tanto oficialismo y oposición deberían dejar de lado la “declaración rimbombante” para la prensa, y comenzar a trabajar para la despolarización que necesita el sistema y revalorizar la política de los acuerdos, sí, de los buenos acuerdos, aquella política que trajo más cosas buenas que malas en el período de la concertación.