El
gobierno nos notificó que el país está mejor que hace dos años, cuando
tomaron la administración. De buenas a primera cuesta visualizar un
panorama tan auspicioso como el que nos presenta el gobierno. De
partida, la seguridad en las calles debe ser la peor en la historia
nacional. Responsabilizar al gobierno anterior de este desastre, ya es
de mal gusto, además de irritante. Descuartizados, torturados (sí,
torturados), desaparecidos (sí, desaparecidos), baleados, degollados,
etc, son la noticia diaria en nuestro país. A esto le sumamos secuestros
y extorsiones ¿Estamos mejor que hace dos años? El alcalde de la comuna
de Maipú, del Frente Amplio, pide al gobierno la presencia de militares
para controlar y reprimir la delincuencia. Esto es un reconocimiento
expreso que la policía está desbordada ¿Estamos mejor que hace dos años?
La
inflación en este bienio transcurrido ha sido superior a los años
anteriores. Este es un hecho evidente y las cifras no mienten. El año
2022 la inflación fue del 12,79% y el 2023 fue de 3,94%. Luego el
promedio de inflación en estos dos años es de 8,365%, todo un récord
histórico desde el año 1990. Imputar al gobierno pasado estas cifras es
majadero. Denota la liviandad con la que están tomando los asuntos de
gobierno en el país.
La
tasa de desempleo en los dos últimos años, es mayor a la del gobierno
anterior si omitimos los años de pandemia. Es decir, en una situación de
normalidad, el desempleo es mayor en este último bienio.
Al
tomar tres indicadores que afectan directamente a las personas en su
diario vivir, es evidente que no estamos mejor que hace dos años.
Cualquier recurso discursivo se cae a pedazos frente a la realidad de
las cifras oficiales. El dato mata al relato.
Uno
no quisiera permanecer sólo en el diagnóstico. Quisiera avanzar, pero
cómo hacerlo si el gobierno no da señales que la situación mejore. La
gestión de los asuntos públicos ha dado como resultados cifras
mediocres. El país estaba acostumbrado a un mejor estándar de vida, el
que fue pulverizado por la izquierda radical. Porque nunca se nos debe
olvidar que quienes nos gobiernan le dijeron al país que el sistema de
mercado que tenemos produjo pobreza y desigualdad. Y quieren
reemplazarlo por uno de corte socialista, pero hasta ahora no han podido
en la magnitud que desean. Cómo se avanza entonces si por razones
ideológicas el gobierno piensa que el sistema económico de mercado es un
mal sistema.
Además
de todo, el clima político crispado no ayuda a una buena convivencia.
Bueno, recordemos la sentencia del ex secretario del partido de
gobierno, Revolución Democrática. Señaló que al país le iban a meter
inestabilidad. Sentencia que se está cumpliendo y por eso, entre otras
razones, estamos como estamos.
Al
señalar la Ministra Tohá que el país estaba mejor desde que ellos
asumieron el poder, llama la atención sus mohines al decirlo. Por un
lado, anunciaba tan estupenda noticia y al mismo tiempo su rostro decía y
reflejaba exactamente lo contrario. En su interior, era evidente que no
creía en la veracidad de lo que estaba anunciando. Otras autoridades y
adláteres del gobierno, no tiene recato alguno en decirnos a boca de
jarro que ahora sí estamos bien. En realidad ellos están bien, cómo no,
con los sueldos millonarios que reciben a fin de mes en nombre de los
que la están pasando mal.
Finalmente,
resuenan estas famosas palabras a propósito del balance del gobierno:
“Estamos peor, pero estamos mejor. Porque antes estábamos bien, pero era
mentira. No como ahora que estamos mal, pero es verdad”. ¿Recuerda
quién las dijo?