Una señal importante
para incentivar la inversión a nivel nacional son las acciones que
emprenda el Ejecutivo. Si bien la inversión pública representa manos de
20% del Presupuesto total del país, el compromiso del Gobierno respecto a
sus apuestas a futuro en materia de formación bruta de capital fijo es
fundamental para que el sector privado recupere el optimismo requerido para asegurar el crecimiento del país.
En
este sentido, el encuentro realizado por la Dirección General de
Concesiones del Ministerio de Obras Públicas (MOP) en el Movistar Arena
el 8 de mayo -una práctica seria de compromiso con la comunidad-, fue un
paso muy importante en esta línea.
Aunque
hasta no hace mucho tiempo existían temores sobre el futuro de esta
industria, estos deberían haber quedado absolutamente disipados debido a
los positivos resultados que ha tenido la Alianza Público-Privada al
llevar adelante proyectos de inversión de impacto ciudadano
significativo y que generan capacidades habilitantes en los territorios.
En
el encuentro, el MOP anunció una cartera de 24 proyectos a licitar a
través del sistema de concesiones por una inversión estimada de US$ 17
billones, para los próximos cuatros años.
Además,
se informó de diez proyectos en proceso de licitación por una suma
superior a US$ 6 mil millones que, de adjudicarse en los próximos meses,
representan un estímulo importante para la inversión en los próximos
años y de una serie de iniciativas que habiendo sido adjudicadas en
periodos pasados, han logrado superar los requisitos para el inicio de
obras y avanzan hacia su ejecución.
En
paralelo, en el evento se dio cuenta de la progresiva materialización
de las mejoras a ciertos proyectos a través de la Política del “Buen
Vecino”. Se trata de 240 intervenciones que representan una mejora muy
sustantiva a la inserción de las obras principales en su entorno.
En
esta ocasión, también se abordó la decisión de avanzar en una nueva
política tarifaria para las concesiones viales interurbanas que, por
cierto, constituyen el principal activo público en el que la industria
se ha expresado. Esto debería dar paso a una propuesta equivalente para
las concesiones urbanas y con ello asegurar la estabilidad de los
servicios en el largo plazo y su expansión hacia otras conurbaciones
relevantes en las regiones de Valparaíso y Biobío, que requieren mejorar
su conectividad vial en forma urgente.
Los
avances en el sistema de concesiones durante los últimos 30 años han
sido muy importantes y constituyen un elemento relevante que permite
mirar el potencial que tiene Chile para recuperar el crecimiento y
desarrollo con mejores perspectivas.