Hemos visto en estos días cómo
algunos colegios y jardines infantiles han abierto sus puertas para
recibir a sus alumnos de manera presencial, mientras que otros (la gran
mayoría) están a la expectativa respecto a la evolución de la pandemia o
se están preparando para la presencialidad. Sin embargo, nadie se ha
detenido a analizar todos los requerimientos que exige la autoridad
sanitaria y que son materia de supervisión.
En
efecto, existe un Formulario Único de Fiscalización Covid-19, con 30
puntos que se deben implementar y cumplir con otras 26 medidas
adicionales recomendadas para una mejor prevención en los lugares de
trabajo. Sumado a lo anterior, se deben seguir las pautas que están
aplicando las respectivas mutualidades respecto a la seguridad e higiene
en el trabajo, que no necesariamente son las mismas que las del Minsal.
Son protocolos exigentes, que requieren tiempo y recursos para su
puesta en marcha, además de una supervisión constante por parte de los
organismos competentes, que aun cuando están brindando toda la asesoría
necesaria, ante un eventual contagio, podrían realizar un sumario
sanitario por el no cumplimiento adecuado de alguna materia en
particular. Esto genera más presión a los establecimientos
educacionales, que ya se encuentran muy complicados económicamente
producto de las altas tasas de morosidad de 2020 (particulares pagados y
particulares subvencionados). Sin embargo, también conocemos la exigua
situación de las arcas de la Cormupa, con constante déficit como para
hacer frente a estas exigencias.
Surge
la duda respecto a las causas de los numerosos casos de Coronavirus que
aparecieron de manera explosiva en las empresas, ¿no se estaban
fiscalizando?, ¿se aplicaron otros protocolos menos estrictos? La verdad
es que quizás nunca sabremos qué ocurrió, lo único cierto es que ahora
sí se está fiscalizando y los colegios tendrán que evaluar si están
dispuestos a invertir para abrir (si es que tienen los recursos) o
seguir de manera remota, deberán decidir entre hacer clases presenciales
sólo a un grupo pequeño según su Plan de Funcionamiento 2021 (con los
mismos costos de implementación que si asistieran todos los alumnos) o
seguir 100% online. No hay certeza de nada, sólo que debemos cuidarnos y
así proteger también a nuestras familias. Tenemos que evaluar y seguir
evaluando, ya que como se dijo “es inevitable que haya contagios en las
escuelas”, entonces nadie entiende nada. Existe mucha incertidumbre,
pero algunos han decidido correr el riesgo, más por presiones políticas
que por otra razón, y han aparecido casos positivos en las Escuelas,
aunque el Ministro de Educación diga que ha sido sólo un 1%, tenemos el
deber de cuidar la salud de nuestras comunidades educativas y
entregarles el servicio educacional de la manera más segura posible.