Desde
el origen de las AFP como institución, se ha puesto en duda la
rentabilidad que éstas generan para sus cotizantes. En específico, los
cuestionamientos se relacionan con la utilidad que han entregados lo
multifondos a los afiliados de las AFP desde su implementación en el año
2002.
Siendo
justos, la utilidad de estos multifondos aún no es demostrada, ya que
sacando cuentas simples, en la actualidad no existe ningún jubilado que
haya obtenido su pensión de forma íntegra con este sistema. Recién han
transcurrido 20 años desde su implementación en el gobierno de Ricardo
Lagos Escobar. Incluso, si realizamos este simple cálculo desde la
implementación de las AFP, recién llevamos 41 años, es decir, si tenemos
una persona que en 1981 inicia su vida laboral a los 20 años, en la
actualidad tiene recién 61 años. Con esto debemos tener claridad que
recién son las mujeres las primeras que representan un caso “puro” de
las AFP, y que aún no llegamos al caso de los hombres que jubilan a los
65 años. De modo, que es complejo generar una comparación entre sistemas
de jubilación.
Ahora
bien, no ocurre lo mismo con las rentabilidades, en particular, si
relacionamos éstas a sus trayectorias en el transcurso de estos 41 años.
Me detengo en este punto, para clarificar que los ahorros previsionales
antes de la creación de los multifondos, también eran rentabilizados
con un determinado perfil de riesgo que en la actualidad se asemeja al
fondo C. Aclaro esto, ya que muchas personas piensan o tienen la idea
que el ingreso de los fondos previsionales a los mercados financieros
ocurre recién con la creación de los multifondos en el años 2002; bueno…
aquello no es correcto.
Antes
de la creación de los multifondos, el fondo histórico de las AFP -como
recién indicamos- tenía un perfil de riesgo que se conservó en el fondo
C. Es decir, si existió un cotizante que en el año 2002 elige estar en
el fondo C y se ha mantenido en dicha categoría hasta los días de hoy,
ha conservado la rentabilidad original. En números, esto lleva a que en
dicho periodo tuvo un retorno de un 4,3% real anual.
En
contraste, si este cotizante el año 2002 decide bajar el perfil de
riesgo y cambiarse por ejemplo, al Fondo E que es un fondo más
conservador, su rentabilidad real hubiese bajado a un 3,1%, lo que
representa un retroceso en su cartera de inversiones.
Por
último, si este mismo cotizante decide adherirse a un fondo con mayor
riesgo el año 2002, como por ejemplo, el fondo A, su rentabilidad real
se hubiera elevado en la actualidad a un 5,6% lo que es un incremento
significativo.
Como
se puede ver, la rentabilidad de los multifondos no se encuentra en
cuestionamiento, en especial, por los niveles de retorno que ha
alcanzado en las últimas décadas. Lo que sí está en cuestionamiento son
las condiciones que existen en el mercado laboral, en especial, por los
bajos salarios en donde el 50% de los trabajadores ocupados reciben
rentas bajo los 470 mil pesos mensuales. Esas bajas rentas no permiten
en el futuro obtener pensiones dignas, en específico, por la baja
cuantía de las cotizaciones que entregan los trabajadores a sus cuentas
de capitalización individual.
Al
parecer el desafío es enorme, por un lado están los cambios profundos
que deben surgir en el mercado laboral, pero aquello lleva tiempo y
mucho tiempo. Y por otro lado, está el aumento de la tasa de cotización
que no pueden continuar en un 10% lo que es independiente del sistema
que se desee instaurar en el futuro.