Expresidente Piñera y el merecido reconocimiento

Pocas
veces en la historia contemporánea, podríamos encontrarnos con un
personaje de la talla del Ex Presidente Piñera y quien nos dejará hace
algunos días luego del malogrado accidente aéreo que le costara la
vida.

Lo
cierto es que, no podemos, mediante esta columna, dejar de escribir
sobre quién marcó un hito trascendental en la historia política del
país. Un hombre que supo clara y nítidamente escuchar e interpretar a su
pueblo. Quien fue sensible a las penalidades que en sus respectivas
administraciones, le cupo resolver. Tareas por demás para nada fáciles.
Sin embargo, las asumió con responsabilidad y compromiso.

Ya
durante estos días, han sido numerosos y transversales los
reconocimientos a su labor, muy especialmente en los momentos más
complejos de nuestra vida nacional. Impulsor de leyes emblemáticas, la
reconstrucción luego del terremoto más grande de la historia, el rescate
de los mineros, y la destacada gestión durante la pandemia, dando un
ejemplo al mundo en tiempos de incertidumbre y temor.

El
resultado y complacencia de cómo se ejecutó aquello, es la respuesta
espontánea y unánime expresada en estos días por miles de chilenas y
chilenos que han concurrido a expresarle su sentimiento de pesar por su
temprana partida y junto con ello, el eterno agradecimiento por la
gestión realizada en su favor.

Líder,
proclive al diálogo, al razonamiento y lo que hace que hoy se le
reconozca como un demócrata a carta cabal. Lo expresan sus cercanos, la
familia, sus adversarios políticos, otros gobernantes y líderes
políticos de la región.

Ese
reconocimiento a su figura ha sido espontáneo y genuino. Desde conocida
la noticia de su fallecimiento, el ex Presidente Sebastián Piñera
comenzó a recibir una masiva y pública despedida ciudadana en las calles
de Los Ríos primeramente y luego, en prácticamente cada rincón del
territorio.

Testimonio
espontáneo en que la gente consideró oportuno para expresar lo que en
otra ocasión no se pudo. Todos de una u otra forma pretendían decir no
solo a la familia, sino que al mundo, lo que había significado y
representado la figura del Mandatario en el ejercicio de sus altas
funciones. Lamentablemente y como ocurre siempre, es en estos aciagos
momentos en donde se dimensiona la real valía de quien nos deja.

El
Presidente Piñera nos deja una tremenda lección de vida. No sólo con
capacidad de administrar y gestionar diversas acciones en favor de su
país, sino que además, a nivel hogareño mostró la constitución de una
gran familia y en la que todos participaban en beneficio de lo que el
padre debía reflejar desde su alta magistratura.

Cristiano,
devoto y muy creyente de la divina providencia, lo que le permitía
asumir los grandes desafíos en la confianza que Dios le iluminaba en las
decisiones trascendentales que en muchas ocasiones debió tomar.

Fue
un estadista como pocos. Brillante y poseedor de una inteligencia a
toda prueba. Se anticipaba a los hechos y discurría soluciones precisas.
No era dado a la improvisación, por el contrario, y exigía de los demás
igual metodología, problema y alternativas de solución y no una.

Chile
como Nación, ha perdido un gran estadista pero el Señor de la vida
determinó que Sebastián era un peregrino y como tal, su peregrinar
concluyó el martes 6 de febrero atendiendo a ese llamado ineludible,
concurrió prontamente para dar cuenta de su paso por esta tierra.

“Bien, buen siervo fiel, sobre poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré, entra en El gozo de tu Señor”.

Querido Ex Presidente Sebastián Piñera Echenique, descansa en paz.

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