¿Qué
es son las fake news o noticias falsas? Son noticias falseadas,
aquellas que no se condicen con la realidad. Con ellas se trata de pasar
un acontecimiento como verdadero cuando en realidad es falso. Este
término se ha popularizado últimamente y hasta se le dice “fei nius”, a
propósito de dar a conocer el contenido del proyecto de Constitución.
Quienes damos a conocer normas de ella que no coincide con la
interpretación que les dan quienes están por aprobar el texto, somos
acusados de propagar feis nius. El arma favorita para intentar
desacreditar la interpretación apegada al espíritu del texto del
proyecto, es acusarnos de mentir, de no leernos el texto, de querer
infundir miedo y otras maldades semejantes. Incluso cuando destacados
juristas o expertos constitucionales dan a conocer sus opiniones
señalando lo peligroso para el país que son muchas de sus normas,
también son desacreditados en lo personal o en sus estudios. Por el
contrario, quienes están por aprobar el texto del proyecto se instalan
en una tarima virtuosa auto proclamándose como la quintaesencia del bien
y de la verdad definitiva, respecto de cuyas opiniones no es posible
disentir so pena de imputarnos engaños, mentiras y fei nius por doquier.
Una de las manifestaciones más evidentes del fascismo y del marxismo
–en esto se hermanan- es impedir y/o desacreditar una opinión diversa a
la oficial, distinta a la de quienes detentan el poder. Esto pasó en la
Alemania Nazi y sucede hoy en la Cuba y Venezuela marxistas. Y también
está sucediendo hoy en Chile protagonizada por la ultra izquierda
marxista redactora del proyecto de Constitución.
Entendemos
que existe un sector de la sociedad que es impermeable a la realidad;
que se les demuestre lo que se les demuestre, insistirán en sus posturas
por ideología, por odio a todo lo que huela a derechista y a
capitalismo, aunque disfruten panza arriba de los beneficios del sistema
de mercado. Veamos ejemplos de fake news que no lo son y que se quieren
acallar: Que el proyecto de Constitución no consagra el aborto libre,
sería una fei nius. Pues no lo es, porque el proyecto señala que el
Estado asegura a todas las mujeres en el artículo 61.2 “una interrupción
voluntaria del embarazo”. Y como no pone límites de tiempo de gestación
o causales para hacerlo, ninguna ley podrá limitar el tiempo de
gestación o causales de aborto. Que el proyecto de Constitución no
asegura el dominio de las viviendas que son financiadas por el Estado,
sería una fei nius. Pues no lo es, porque el proyecto en su artículo
51.2 dispone que el Estado asegura “la seguridad de la tenencia” de
tales viviendas. Respecto de las viviendas que cada persona compre sin
ayuda estatal, tendría su dominio, cosa que no sucede con las personas
que postulen a viviendas sociales. Que el proyecto de Constitución
contiene en su espíritu y en sus normas una desigualdad estructural en
la sociedad dicen que es fei nius. Pues no lo es, ya que son tantas las
normas que consagran la desigualdad que por espacio no podemos
transcribirlas. Según sea su pertenencia a un pueblo originario será el
sistema y las leyes a que se someta, lo que constituye los creados
“Sistemas de Justicia” y no un único Poder Judicial que lo hacen
desaparecer. En materia de agua los pueblos originarios tienen de por sí
tienen derecho a ella, que es algo que no tienen los demás, pues
deberán pedir permiso al Estado para usarla. En educación, los colegios
deben someterse a los fines de la educación señalados en el texto
constitucional, sometimiento que no rige para los pueblos originarios.