La
fobia es la ansiedad que se genera frente a una situación o un objeto
determinado. Por ejemplo, una persona con miedo a las arañas, o
aracnofobia, sentiría una ansiedad y/o un miedo intenso cuando ve o sabe
que se va a tener que enfrentar a ese insecto.
Las
personas que padecen de fobia evitan situaciones con el objetivo de no
tener que exponerse a estos objetos, situaciones o estímulos que les
provocan miedo.
La
diferencia entre la fobia y el miedo es la siguiente: en las fobias
tanto la ansiedad como el miedo son desproporcionados. Es decir, una
persona sin fobia ante la misma situación podría sufrir una ansiedad
conforme con la situación. En las fobias, por el contrario, esta
ansiedad se desboca y en la mayoría de las ocasiones es incapacitante.
Es decir, la fobia puede influir de forma negativa en el desempeño de la
vida diaria de la persona. Por ejemplo: una persona que tiene miedo a
volar y quien, por razones laborales, tiene que realizar un vuelo a otra
ciudad. Probablemente a la hora de tomar el vuelo podría presentar
algún síntoma de ansiedad, pero acabaría subiéndose al avión. Sin
embargo, quien sufre de fobia intentaría buscar métodos alternativos de
viaje. Si no los encontrase, ante el pensamiento de tener que tomar el
avión mostraría muchísima ansiedad que podría acabar en un ataque de
pánico. Incluso sería capaz de no tomar el avión, aunque supiese que
esto le puede significar perder el empleo.
Las
personas con fobias a menudo presentan dificultades de índole
sicosocial, lo que a su vez produce un empeoramiento de la calidad de
vida. Por ejemplo, una persona con miedo a las arañas podría verse
afectada, pero una persona con fobia a las agujas podría verse mucho más
dañada, porque podría incluso llegar a rechazar asistencia médica.
Las fobias más comunes son:
-Fobia
específica: ocurre cuando se le tiene miedo a algo determinado; es
decir, a un objeto o situación concreta. Entre las cuales están: la
entomofobia (fobia a los insectos), la acrofobia (fobia a las alturas),
la fobia a la sangre (hematofobia). Otras fobias están relacionadas con
determinadas situaciones, como la aerofobia (fobia a subirse en un
ascensor o en un avión).
-Fobia
social, también llamada trastorno de ansiedad social. En este caso las
personas tienen un miedo intenso a una o más situaciones sociales.
Para poder diagnosticar una fobia, este miedo o ansiedad tiene que estar presente durante seis meses o más.
Una
forma efectiva para superar la fobia es la terapia llamada “Exposición
con prevención de respuesta”, la cual consiste en el enfrentamiento
deliberado y voluntario por parte del paciente al objeto o idea temida,
ya sea directamente o a través de la imaginación. Comenzado con
situaciones que causan mínimos de ansiedad y posteriormente se va
aumentando poco a poco. Sin embargo, en algunos casos la fobia es tan
grave que es necesario el tratamiento médico y con fármacos.