Hace
solo unos días, el Presidente Sebastián Piñera anunció el Fondo de
Salud Extraordinario, el que pareciera pasar desapercibido o tal vez no
se alcanza a dimensionar la importancia de contar con estos recursos,
por estar centrados en otros temas que parecieran ser más relevantes,
sin embargo, es fundamental que comprendamos que la salud hay que
financiarla y que hoy más que nunca, necesitamos de un sistema de salud
fortalecido que de respuesta a todos quienes requieran acceso a la
misma, no solo en lo asociado a la pandemia, sino que además, en los
efectos que esta enfermedad ha tenido en otras áreas.
El
fondo señalado, tiene un monto que asciende a los US$2.000 millones y
busca enfrentar el Covid-19 y también reducir las listas de espera. En
este contexto, podremos robustecer la estrategia de Testeo, Trazabilidad
y Aislamiento (TTA) de casos positivos, lo que ha sido un pilar
fundamental para detener la propagación del virus en aquellas personas
que no presentan síntomas (asintomáticos), quienes al no saber que están
contagiados, pueden eventualmente, provocar un brote en el contexto
laboral o familiar, pudiendo aislarlos oportunamente y prevenir el
aumento de casos y con esto, un posible retroceso en las etapas del Plan
Paso a Paso.
Por
otra parte, se busca reforzar el Instituto de Salud Pública, para la
detección temprana de nuevas variantes, que nos mantiene con una
permanente preocupación, debido al avance que hemos tenido en materia de
contención de contagios y vacunación. Por lo anterior, y asumiendo que
la Pandemia aún no ha terminado, se mantendrá la operación de más de 4
mil camas UCI para abastecer la alta demanda de pacientes críticos y se
reforzará la Red de Residencias Sanitarias.
No
debemos dejar de reconocer que nuestro país ha recibido 22,3 millones
de vacunas contra el Covid-19 gracias a los contratos firmados por 44
millones para el año en curso desde mucho antes de saber que existiría
esta herramienta para combatir la enfermedad. Aún con dicha inversión y
sabiendo la importancia de la vacuna y la efectividad que han demostrado
los diferentes laboratorios, se considerarán nuevos contratos para
fortalecer el programa de vacunación para 2021 y 2022.
Considerando
la constante preocupación que hemos tenido por el resguardo de la salud
y la vida de nuestros compatriotas, hay que destacar que ya contamos
con las vacunas necesarias para aplicar una tercera dosis si es que ésta
fuera necesaria, lo cual, se encuentra en permanente monitoreo.
Pero
no solo se ha considerado la prevención del contagio, sino que, además,
estos recursos estarán disponibles para los pacientes que hayan
presentado infecciones respiratorias agudas graves, producto del
Covid-19. Para ellos, se pondrá en marcha un programa de rehabilitación
que considera kinesiólogos, fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales y
otras especialidades, teniendo en cuenta que muchas personas han quedado
con secuelas importantes producto de la enfermedad y los largos
períodos de hospitalización.
Además
de la rehabilitación física, no se debe olvidar que se han evidenciado
grandes efectos en la salud mental, producto de la incertidumbre, la
angustia y desesperación experimentada tras estos más de 15 meses de
pandemia, por lo tanto, se hace necesario reforzar el programa
SaludableMente para otorgar atención a la salud mental especializada,
gratuita y de calidad.
Finalmente
y muy relevante, será el fortalecimiento del Hospital Digital para
poder reducir las listas de espera, en enfermedades crónicas que no han
dejado de existir y que deben tener la atención que corresponde. Lo
mismo, para comenzar a retomar las listas de espera que se han debido
postergar por la atención que ha requerido el Covid-19.