Mario Marcel, uno de los nombres más valorados el gabinete del presidente Gabriel Boric,
reconocido economista, quien ha ostentado diferentes cargos de
relevancia nacional como presidente del Banco Central y director de
Presupuesto del presidente Ricardo Lagos,
e incluso cargos internacionales como subdirector de Gobernabilidad y
Desarrollo Territorial de la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico (OCDE), en Francia, y gerente de Capacidad
Institucional y Finanzas del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Se suma a este vasto currículum
la designación durante el 2021 como ‘Presidente del año de los Bancos
Centrales’ de todo el mundo, nominación otorgada por el “Central
Banking”. Numerosos
personeros políticos observaron con agrado esta designación, apoyando
su nombramiento por sus cualidades técnicas y criterios ponderados.
Distinta fue la apreciación de sectores más radicales y sesgados de la
izquierda, para quienes la llegada del economista significó, a lo menos, cierta disconformidad; fue así como el primer desaire al entonces ciudadano Marcel provino del líder del Partido Comunista Guillermo Teillier,
quien dijo no conocer al recién nombrado líder de la billetera fiscal,
también una inicial reacción del alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, indicaba: “Todos sabemos que es un fiel defensor del credo neoliberal”. A pocos días de iniciado el Gobierno nuevamente Jadue,
refiriéndose al ministro Marcel, dice: “Todos sabíamos quién era
Marcel. Fue el presidente del Banco Central puesto por Sebastián Piñera,
lo que hace dos semanas era el peor Gobierno de la historia”, dato
completamente erróneo que pretendía relacionar a Marcel con sectores de
derecha. Por otra parte, parlamentarios oficialistas en el último tiempo
también critican a Marcel, una de ellas es la icónica parlamentaria
Pamela Jiles, quien expresó: “Ministro
Mario Marcel es el principal responsable de la inflación de origen
interno: emitió millones y millones de billetes para liquidez de sus
amigas AFP”, lo que demuestra que muchos honorables generan opiniones
políticas, como también pretenden instalar argumentos falsos para ocupar
algún espacio en medios de comunicación. Las
competencias del ministro Marcel dan cuenta de un conocimiento acabado
de las repercusiones que provocan las decisiones en materia económica
para un Estado y un Gobierno; sin
embargo, su gestión no está, ni estará exenta de presiones e
iniciativas populistas que pudiesen arriesgar la estabilidad económica
de nuestra patria. Actualmente, a raíz de la discusión del quinto
retiro, surgen las medidas anunciadas para el apoyo económico de
diferentes sectores productivos llamado Plan de Recuperación Inclusiva
“Chile Apoya”, postura cuestionada por la ciudadanía, pero bastante
racional desde el punto de vista técnico. Cabe destacar que algunas
estrategias contenidas en este plan son ampliación del subsidio Protege,
Extensión del IFE Laboral, incremento de cobertura de programas Corfo y
Sercotec. El aumento de la cobertura será para las actividades de
turismo, cultura y emprendimiento femenino y fortalecimiento de acceso a
crédito para micro y pequeñas empresas. Llama la atención que estas herramientas y procedimientos fueron diseñados y ejecutados por nuestro Gobierno
(Piñera 2), excelente señal que indica valoración y fortalecimiento de
políticas públicas con impacto positivo ya conocido, demostrando que al menos en la cartera de Hacienda de esta administración priman la sensatez y la reflexión. Para un Gobierno “transformador y de cambios”
no resulta fácil comprender la lógica, causa y efecto que tienen las
decisiones en materia tributaria y económica, deseamos, por el bien de
todos , que la prudencia y responsabilidad fiscal se mantengan en esta
administración, para ello se requiere que el ministro Marcel logre articular todas las variables y presiones, como también que los sectores más radicales de izquierda aporten constructivamente, en el entendido de que la economía resulta gravemente dañada por la incertidumbre y el traslado de los gastos de un futuro incierto al presente, dando una sensación transitoria de prosperidad. El gran desafío es resguardar la sostenibilidad de las cuentas públicas y la estabilidad de la economía chilena.