Fuerzas Armadas y Desminado Humanitario en Magallanes

En
diciembre de 1997 Chile firmó el Tratado de Ottawa o la Convención
sobre la prohibición del empleo, almacenamiento, producción y
transferencia de minas antipersonales y sobre su destrucción, cuyo plazo
para nuestro país expira en el mes de marzo de 2020.

Cientos
de historias se han escrito en estos años en que una a una las minas
antipersonales han sido removidas, llegando nuestro país al cumplimiento
de objetivos, estando a ad portas del cumplimiento del tratado que da a
nuestro país un argumento más para posicionarse en el sistema
internacional, como un Estado soberano y que cumple con sus compromisos.

En
nuestra región no han sido menores los esfuerzos desplegados por el
Ejército y la Armada, siendo la Compañía de Desminado Humanitario “Punta
Arenas” una unidad fundamental en Magallanes, tanto continental y
Tierra del Fuego, levantando y declarando una a una “Terrenos libres de
minas”, mucho antes del plazo previsto.

Es
de esta forma que estos desminadores, exponiendo su vida al peligro
latente, fueron enviados al norte en apoyó a la Compañía de Desminado
Humanitario “Calama”, cumpliendo con creces las expectativas, lo que
conllevó que asumiera nuevas responsabilidades en apoyo a la Armada de
Chile, esta vez en territorios insulares extremos con su despliegue en
el archipiélago de las islas Wollaston, específicamente en islas
Freycinet y Deceit, complementando las tareas de la Armada de Chile en
el desminado en diferentes sectores como son las islas Nueva, Picton y
Lennox.

Es
de esta forma que superando el aislamiento geográfico, dificultades de
las comunicaciones y un clima extremo, esta silenciosa unidad del
Ejército de Chile ha realizado una tarea de suma importancia para la
región y también para el país, levantando entre los meses de febrero a
marzo del presente año 199 minas, sorteando los obstáculos propios de
las condiciones que involucraron su operación en la zona.

Mañana
7 de octubre es un día histórico, nuevamente la Compañía de Desminado
Humanitario “Punta Arenas” se embarcará, esta vez con destino a isla
Deceit, no deja de tener un simbolismo que el primer incidente en la
crisis del Beagle, en mayo de 1977, sea uno el último en ser declarado
como “Terreno libre de minas”, pues es precisamente demostración de que
manera los acuerdos y tratados suscritos por nuestro país se han
cumplido, las medidas de confianza mutua han generado efecto y en donde
el trabajo constante, silencioso e incomprendido de nuestras Fuerzas
Armadas ha sido un pilar fundamental.

Cada
uno de los soldados que viajan a esta peligrosa misión cuenta con un
estricto plan de entrenamiento y preparación, al igual de la
coordinación y planificación previa que desde el puesto de mando en
Punta Arenas estarán monitoreando las 24 horas como las condiciones
atmosféricas, logísticas, de seguridad y apoyo en caso de que sea
necesario se desarrollen. Sin lugar a dudas cada uno de los
desminadores viajará concentrado en su labor técnica, contando con apoyo
de sus familias y camaradas de armas, cumpliendo con Chile.


Es así como la Armada en isla Nueva y el Ejército en isla Deceit van
escribiendo el final de una larga historia en nuestra región, una que
posiciona a Chile como una nación creíble en el cumplimiento de sus
compromisos internacionales, pero sobre todo que hay un valor
excepcional en su gente que en silencio aporta al desarrollo nacional y
mejor entendimiento internacional, son nuestros compatriotas que hacen
historia en los aislados rincones de la Región de Magallanes. 

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