“Somos iguales, pero diferentes y no por pensar distinto somos enemigos o adversarios”
Creo
que las diferencias de todos y cada uno de los seres humanos nos hacen
especiales y a su vez necesario, «Si no está pensando de manera
diferente, no está ejerciendo su libertad». (Debasar Mridha).
Con
los debates y elecciones, se usan mucho los conceptos de ganadores y
perdedores, luego cuando están en ejercicio aquellos ciudadanos
elegidos democráticamente, se escuchan los conceptos de Oposición y
Oficialismo, parece que todos entendemos, pero en la realidad creo que
no entendemos, pues entramos no solo a competir, sino a derribar,
descalificar y a considerar como un enemigo a la otra persona por el
solo hecho de pensar diferente.
Otra
cosa que he visto bajo el sol, que nosotros los seres humanos no
entendemos y nos sabemos cómo usar nuestra libertad, en primer lugar
recordemos que la libertad es un derecho natural de todo ser humano,
pero todos como seres pensantes debemos entender el principio básico de
formación cívica “conocer donde comienza y termina mi metro cuadrado”
en otras palabras donde comienza la libertad de quien está a mi lado,
si esto está en la conciencia de cada ciudadano entonces; aplicamos el
RESPETO, el reconocimiento de la dignidad , de la privacidad, del valor
y condiciones que tiene el prójimo, para reconocer qué es lo que me
falta a mí y cómo yo puedo aportar.
La sociedad es donde cada uno de nosotros es necesario, bien lo decía el apóstol San Pablo cuando escribió:
“Así
es, el cuerpo consta de muchas partes diferentes, no de una sola parte.
Si el pie dijera: «No formo parte del cuerpo porque no soy mano», no
por eso dejaría de ser parte del cuerpo. Y, si la oreja dijera: «No
formo parte del cuerpo porque no soy ojo», ¿dejaría por eso de ser parte
del cuerpo? Si todo el cuerpo fuera ojo, ¿cómo podríamos oír? O, si
todo el cuerpo fuera oreja, ¿cómo podríamos oler? Pero nuestro cuerpo
tiene muchas partes, y Dios ha puesto cada parte justo donde él quiere.
¡Qué extraño sería el cuerpo si tuviera sólo una parte! Efectivamente,
hay muchas partes, pero un solo cuerpo. El ojo nunca puede decirle a
la mano: «No te necesito». La cabeza tampoco puede decirle al pie: «No
te necesito». De hecho, algunas partes del cuerpo que parecieran las
más débiles y menos importantes, en realidad, son las más necesarias.
Esta
alegoría Paulina de una comunidad o sociedad nos muestra la necesidad
del servicio de cada miembro, el propósito y función.
¿Ganadores
o perdedores? ¿Oposición y Oficialismo?, mi postura y propuesta es
una verdadera utopía, en una humanidad tan egocéntrica, individualista,
arribista y cada vez más deshumanizada, ¿verdad? Pensar en una sociedad
de reconocimiento, de valoración, de equidad social, de reconocer la
igual dignidad del otro, solo por ser humano etc.
Terminando
mi reflexión, estoy de acuerdo con los debates, pero con altura de
mira, con mesura, con equilibrio emocional, por cierto con respeto,
creo que yo necesito de todos los que hoy se dignan en leer esta
columna, creo que los ciudadanos que ejercen el liderazgo en la
política pública debemos, (Me incluyo) ser autocríticos no
autoindulgentes, debemos ser honestos, debemos ser íntegros,
responsables y reconocer que nos necesitamos, pero como oposición sino
como un complemento, no como perdedores o ganadores, sino como una parte
esencial de este cuerpo llamado sociedad chilena, no olvidarnos para
que estamos, para que fuimos elegidos, cual es nuestro compromiso y
cumplir ese propósito, trabajar para bienestar común de todos los
chilenos.
#CiudadanosConscientes por Chile