Y ya estamos casi llegando a diciembre. Un final de año para este 2020 que ha sido muy poco común – y a la vez difícil desde todo punto de vista – donde una pandemia nos cambió radicalmente nuestra forma de vida desde algo tan básico y sencillo como el saludo hasta la forma de trabajar y estudiar.
Pero aún falta un rato para los resúmenes de fin de año. Esta semana nos encontramos con la sorpresa del envío por parte del Gobierno del proyecto que aprobamos en la Cámara de Diputados del segundo retiro del 10% al Tribunal Constitucional para ver su procedencia o no.
No es que crea que el Ejecutivo no tenga la opción de recurrir al TC sino que muy por el contrario está en todo su derecho, pese a que no estoy de acuerdo con la decisión tomada por ellos ya que creo que hay un par de razones que son muy valederas a la hora de tratar de llegar a acuerdos más que tratar de pasar por sobre una decisión soberana que fue aprobada por una amplia mayoría en la Cámara.
Pienso que nuevamente el Ejecutivo se equivoca al enviar este segundo proyecto de retiro al Tribunal Constitucional cuando se estaban buscando acuerdos entre los sectores y que, en definitiva, la gente que más lo necesita pudiese contar con recursos para poder enfrentar los problemas económicos que ha traído consigo la pandemia.
Creo que el Gobierno llega nuevamente tarde en dos aspectos; primero con esta idea porque es prácticamente negociar de manera muy forzada; y segundo presentando un proyecto en paralelo cuando nosotros ya habíamos aprobado uno por amplia mayoría y de forma transversal. Si el Ejecutivo quiere que su proyecto avance, bueno que presente las alternativas para llegar a los mejores acuerdos en base a lo existente con la iniciativa que presentamos los parlamentarios y no puede pretender sacar por secretaría la moción de los diputados que, desde mi punto de vista, puede tener algunas modificaciones, pero en lo sustancial debe mantener lo mismo que el primer retiro.
¿Por qué no fue al TC en el primer proyecto? No quiero pensar que se trata de un cálculo político, que por lo demás, está muy mal hecho. No me gusta ni desde el parlamento ni desde el Ejecutivo el tratar de ganar por secretaría algo que libremente fue votado y aprobado por una inmensa mayoría de los sectores de la Cámara de Diputados.
Bueno tenemos un par de días para conocer lo que resolverá finalmente el Tribunal Constitucional.
Lo que no podemos olvidar tampoco es que el pasado 25 de noviembre, conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, una fecha muy simbólica ya que afortunadamente se está tomando conciencia de que debemos avanzar considerablemente en erradicar todo tipo de violencia.
La violencia no solo es a través de los golpes, sino que también el acoso sexual, los abusos, el amenazar por la dependencia económica. El no pago de pensión alimenticia es también una forma de violencia – y doble más encima – porque no solo se afecta a la mujer, sino que el normal desarrollo de los hijos.
Creo que nuestras nuevas generaciones están asumiendo un rol mucho más activo y tomando una postura más crítica para terminar con una cultura arraigada por muchos años en nuestro país, lo que nos entrega una luz de esperanza de cara al futuro.