Como
estos conceptos deberían ser lectura obligatoria para toda autoridad en
Chile, y con mayor razón en zonas limítrofes como la nuestra, solo les
compartiré una breve explicación de lo que significa cada una de esas
intrincadas palabras.
La
geopolítica es la ciencia que estudia la política exterior para
entender, explicar y predecir el comportamiento político internacional a
través de variables geográficas. La geoeconomía es la utilización de
instrumentos económicos para promover y defender los intereses
nacionales, y producir resultados geopolíticos beneficiosos. En un
resumen bien a lo chileno esto sería “inversión pública con recursos de
todos(as) los(as) chileno(as) que beneficie exclusivamente a los(as)
chilenos(as). Cabe señalar que todos los conflictos limítrofes
internacionales tienen relación con factores geopolíticos y
geoeconómicos y errores de las autoridades al querer anteponer la
política a la ciencia.
Frente
a la evidencia académica y científica resulta entonces una decisión
política absolutamente errada la sola idea de pensar en un túnel que
conecte al continente americano con la Isla Tierra del Fuego, lo que
demuestra una vez más que los políticos le dan la espalda al
conocimiento y la evidencia empírica y prefieren ideas fanáticas y
afiebradas. Para que usted tenga más conocimientos y no se deje engañar,
le dejo información para su análisis.
En
el mundo hay cerca de 200 túneles submarinos. Aunque algunas de estas
infraestructuras se utilizan para el suministro de agua y electricidad,
la mayoría se han edificado para transportar personas y mercancías. La
gran mayoría de ellos se construyeron para unir ciudades de un mismo
país, y muy pocos para unir países (por los factores geopolíticos y
geoeconómicos explicados anteriormente), ya que para realizar una
inversión de ese tamaño, los países incumbentes deben financiar esos
proyectos, y además las economías deben ser simétricas, es decir, tener
un desarrollo económico parecido, para no beneficiar con fondos propios a
la competencia (al otro país). El mejor ejemplo es el Eurotunel, que
une a Inglaterra con Francia, y a su vez, con la comunidad europea. Cabe
señalar que entre esos países existe cierta simetría económica. Es en
este punto es donde debemos preguntarnos ¿existe simetría económica
entre Porvenir y Rio Grande?, o entre Puerto Williams y Ushuaia?, o para
hacerlo más gráfico entre Tierra del Fuego chiena y Tierra del Fuego
argentina?… y la respuesta es que no existe esa simetría, porque el
país vecino basa su desarrollo en el extremo sur en dos factores: el
incumplimiento de acuerdos internacionales (como el paso Almanza en el
Beagle), y la Ley de promoción industrial 19.140, que le otorga una
serie de beneficios aduaneros, tributarios y de las exportaciones por
puertos patagónicos, razón por la cual miles de camiones “aprovechan” el
cruce en primera angostura chilena para seguir desarrollando la Tierra
del Fuego Argentina…
Y
ahora los políticos chilenos quieren construirles un túnel para hacer
más expedito el desarrollo económico de los vecinos?… creo que sería
mejor pensar en una conectividad eficiente y robusta entre Porvenir y
Punta Arenas y una Ley de fomento productivo real para la Tierra del
Fuego chilena, que nos permita competir.